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TAUJID



SUPREMA Y ABSOLUTA UNICIDAD DE AL�H (DIOS)



Ibrahim Hussain





Quien es Allah???



INTRODUCCI�N

La esencia primordial de la Fe Isl�mica esta expresada en el t�rmino �rabe: "TAUJID". Para los musulmanes este t�rmino representa el concepto de la SUPREMA Y ABSOLUTA UNICIDAD DE AL�H (Dios). Este concepto es supuestamente com�n a todas las religiones que se auto proclaman ser monote�stas (Ej: Cristianismo y Juda�smo); sin embargo, su mal entendimiento y aplicaci�n es muy com�n.

El autor de este peque�o tratado, hace un an�lisis y una exposici�n acerca del concepto de TAUJID, que es la esencia del Islam, y sus contra posici�n: el "SHIRK", que literalmente quiere decir: asociar a alguien con la divinidad de Dios (Colocar algo en el mismo nivel Dios). Este concepto quiz�s se asemeja de alguna forma, al concepto occidental del Polite�smo.

El "Shirk" puede presentarse como un proceso inocente y gradual en la admiraci�n a ciertas personalidades que han sobresalido del com�n de la gente, elev�ndoles luego a un grado de �dolos. Esta pr�ctica desv�a la innata predisposici�n del ser humano, para adorar a UN SOLO Y SOBERANO DIOS.

Es necesario comprender bien ambos conceptos porque son antag�nicos y representan dos polos opuestos. El entendimiento del TAUJID es b�sico para nuestra existencia; mientras que la pr�ctica consciente o inconsciente del Shirk, es el m�s grave pecado que un humano puede cometer. Este libro adquiere aun m�s importancia cuando son consideradas las bases ateas y materialistas que viven nuestras sociedades hoy en d�a. Es conocido que los hombres est�n esclavizados m�s por sus ideas y credos que por sus armas y cadenas; muchos comportamientos humanos, a�n de personas muy educadas y cultas se encuentran bajo la influencia del "Shirk". Debido a la falta de concientizaci�n de este tema importante, es menester el poner sobre aviso de este peligro a todos los que nos rodean.

El entendimiento del TAUJID brinda seguridad, paz y confianza a nuestras vidas; ya que, con esta concientizaci�n, se puede encaminar para que todos nuestros diarios esfuerzos tengan un beneficio sublime por la causa de Dios.

Toda la creaci�n le pertenece al Ser Supremo y es para la complacencia de El, que usted debe sacar provecho del entendimiento y pr�ctica de este libro.

Omar Hassan. E.I. Indian�polis

PREFACIO DEL TRADUCTOR

No hay duda alguna que el paganismo y polite�smo Greco - Romano influenci� para la formulaci�n de la doctrina de la Trinidad (un dios trino). Dicha formulaci�n la hizo Atanasio, un di�cono de la iglesia de Alejandr�a, mas de 325 a�os despu�s de la partida de Jes�s sobre la faz de la Tierra.

Es muy importante entender que JESUS fue un propagador del TAUJID o verdadero MONOTEISMO, como lo vemos en los siguientes pasajes de la misma Biblia:

En Juan 17:3 "Y esta es la vida Eterna, para que vosotros lo conozc�is, al UNICO VERDADERO DIOS."

En Marcos 12: 28-30 ...." le preguntaron (a Jes�s): Cu�l es el primer mandamiento de todos?. Y Jes�s le respondi�: "El primero de todos los mandamientos es: escucha oh Israel, el Se�or vuestro Dios es UN SOLO SE�OR..."

En Marcos 12:22 "Y el escriba le dijo, Buen Maestro, T� has dicho la verdad, porque ciertamente hay UN SOLO DIOS, y no hay otro que se le parezca."

Existen muchos otros pasajes B�blicos que hablan de la Unicidad de Dios.

Si alguien quiere sostenerse todav�a en la primera Ep�stola de Juan 5:7-8, pues sepa que esta es parte de la versi�n "King James" autorizada en 1.611 por la " �lite" clerical de aquellos tiempos, fue hecha para satisfacer alianzas de poder pol�tico.

Los lectores se sorprender�n que esta parte (supuestamente tan esencial): " el Padre, el Verbo y el Esp�ritu Santo y estos son tres en uno" , no existe en las versiones B�blicas "Revisada Est�ndar de 1971 y 1952" y en muchas otras mas. Las versiones: Nueva Biblia Standard Americana y Nueva Traducci�n de las Santas Escrituras (utilizada por los Testigos de Jehov�) tampoco mencionan la Trinidad .

En conclusi�n el "famoso" dogma de la Trinidad no es B�blico, la palabra Trinidad ni siquiera se menciona en la Biblia y nunca fue una ense�anza de Jes�s.

IMAM YAHYA. Mekkah Al Mukaramah, Ramad�n 1419 H. - Enero 1.999

TAUJID : LA SUPREMA Y ABSOLUTA UNICIDAD DE Al�h (DIOS)

TAUJID es la esencia del Islam y el origen de su Fe. Todos los dogmas y creencias del Islam se encuentran s�lidamente ligados a este fundamento.

La declaraci�n de Fe en el Islam consiste en declarar con sinceridad dos testimonios: -"La ilaha ilAl�h", que significa: "NO EXISTE OTRA divinidad, EXCEPTO Al�h (DIOS), y "MUJAMMAD an Rasululah", que quiere decir: MUJAMMAD es el mensajero de Al�h.

El primer testimonio expresa el concepto de TAUJID, como Soberana y Absoluta Unicidad de Al�h; y el segundo testimonio es que MUJAMMAD es profeta, siervo mensajero y enviado de Al�h (Dios).

SIGNIFICADO DE TAUJID

"TAUJID" significa que no hay nadie absolutamente merecedor de adoraci�n sino Al�h (Dios). Todos los seres deben posternarse ante El, en se�al de sumisi�n y adoraci�n. Al�h (Dios), es el �nico y exclusivo poseedor de toda la Omnipotencia. Todas las criaturas necesitan de Su Gracia y Misericordia, ayuda y direcci�n.

El concepto detallado de TAUJID est� expresado en el cap�tulo 112 del Cor�n. Se o denomina Al-Ijlas (la Fe Pura- El Monote�smo). "Decid: El es Al�h, el Unico. Al�h, el Se�or Absoluto (a quien todos se dirigen cuando necesitan). El no ha engendrado, ni fue engendrado y no hay nadie comparable a El" (112:1-4).

Este cap�tulo nos ense�a en frases cortas y entendibles, sobre la naturaleza y cualidades sublimes de Al�h; al mismo tiempo nos advierte sobre los errores en que han ca�do la gente y los pueblos cuando han tratado de comprender Su esencia. Se debe notar que la naturaleza de Al�h es tan sublime, que esta lejos de la comprensi�n total de nuestros l�mites; pero al mismo tiempo, El no es parte de un mero concepto filos�fico abstracto; al contrario, su conocimiento esta siempre junto a nosotros, y a El debemos toda nuestra existencia.

Al�h, Se�or, Creador y Sostenedor del Universo, es el �nico ser que le debemos adoraci�n. Todos los seres son sus criaturas que no tienen comparaci�n igual a El. Al�h (Dios), es Eterno, sin principio ni fin. El es absoluto, no limitado por el tiempo, lugar o circunstancia. No debemos pensar en El como la relaci�n padre e hijo, porque seria poner nuestro concepto de Al�h y su naturaleza sublime dentro del marco de las limitaciones y necesidades humanas. Al�h no es como una persona o cosa que conocemos o podamos imaginar. Su naturaleza y cualidades son �nicas e insuperables.

De acuerdo al Cor�n, Al�h es" Assamad". Esta palabra es dif�cil de traducir al castellano porque tiene dos implicaciones: a.- Significa que la existencia absoluta es atribuida solo a Al�h; toda otra existencia es temporal, condicionada y limitada.

b.- Que Al�h no depende de ninguna persona o cosa, pero todas las personas y cosas dependen de El. Este concepto niega la idea de dioses o diosas que comen, beben, ri�en, conspiran y necesitan de regalos para ser adorados.

Para entender la idea de TAUJID, en Surah Al-Ijl�s, el profeta MUJAMMAD (la paz y bendiciones sean con El) denomina a este surah: "Un tercio del Cor�n". El aconseja a los Musulmanes recitarlo frecuentemente (relatado en la colecci�n de Al-Bujari y Muslim).

El siguiente verso muy importante del Cor�n, enfatiza tambi�n el concepto de TAUJID: Al�h, No existe otra divinidad sino El, el Viviente, el Subsistente., Ni el cansancio, ni el sue�o se apoderan de El. Suyo es lo que esta en los cielos y la tierra. �Qui�n podr� interceder ante El si no es con su permiso?.

Conoce su pasado y su futuro, mientras que ellos no abarcan nada de Su ciencia, excepto lo que El quiere. Su trono se extiende sobre los cielos y sobre la tierra y su conservaci�n no le resulta onerosa. El es el Alt�simo, el Grandioso". (Cor�n 2:255).

Este verso aclara muchos conceptos err�neos y supersticiones sobre Dios y el universo que a trav�s de la historia prevalece sobre muchas personas y forma parte de muchas filosof�as. Se acuerdo al Cor�n y en contraste a las creencias erradas, todas las cualidades de perfecci�n y gloria son atribuidas solo a Dios y solo El es llamado Divino, El est� por encima de todos los defectos y debilidades humanas; esto es el porque el Profeta (Paz y bendiciones sean sobre El) describe este verso como el mayor del Cor�n (Narrado en la colecci�n de Tradiciones de Ahmad y Tirmidhi).

En el Islam, Al�h es el �nico digno merecedor de adoraci�n, devoci�n, sumisi�n, autoridad y soberan�a. A nadie m�s se le reza, se le adora o se le solicita ayuda y refugio. �ngeles, profetas, personas correctas y/o l�deres espirituales no comparten Su Divinidad. Solo Al�h es el Creador, el Se�or, el Sostenedor, el Soberano, el Omnipotente. Todos los seres son sus criaturas, nadie tiene potestad, excepto la concedida por El.

LOS ATRIBUTOS DE Al�h

Al�h tiene los m�s hermosos nombres o atributos, cada nombre es descriptivo de una perfecta y suprema cualidad; lo que Le excluye de cualquier clase de defecto o debilidad. Se deben notar que los defectos son solo de sus criaturas; Al�h esta exento de cualquier imperfecci�n.

"Dice: Implora a Al�h o implora a Rajman (Misericordioso) pues, cualquier atributo Supremo lo describe a El mismo. El posee los m�s hermosos nombres". Cor�n 17-110.

En otro surah, el Sagrado Cor�n dice: "Al�h tiene los m�s hermosos nombres entonces, ll�menle por cualquiera de ellos" (Cor�n 7-180).

El profeta MUJAMMAD (La paz y bendiciones sean sobre El.) dice: "Al�h tiene los 99 m�s hermosos nombres" (Narrado por Al-Bujari).

Cada uno de esos nombres expresa Sus atributos en grado Superlativo, es decir nadie puede igualarlo. Estos nombres son parte esencial del concepto de "TAUJID", el cual destella una calidad purificadora, que ayuda a comprender tambi�n acerca de las creencias erradas, supersticiones y desv�os en que muchas personas pueden caer, incluso inconscientemente, por falta de conocimiento cabal de estas cualidades de Al�h.

Es muy importante conocer los atributos o cualidades de Al�h, porque su revelaci�n final el Cor�n esta llena de ellos y muchos de sus vers�culos llegan a una armoniosa conclusi�n mencionando Sus Gloriosos atributos. Estas caracter�sticas de Al�h, sustentan y vivifican el concepto de TAUJID y tienen el efecto protector contra lo que se denomina el " shirk". El profeta (Paz y bendiciones sean sobre El) dice: "Verdaderamente hay 99 nombres de Al�h. Quien los comprenda (memorice), ira seguramente al para�so". (Narrado por Al-Bujari).

Un significativo Jadid, dice que esta aseveraci�n es muy importante por tres razones:

Primera: Porque al comprender completamente los nombres de Al�h, autom�ticamente entender� el concepto de TAUJID en todo su extensi�n y se encontrar� alerta para evitar cualquier clase de asociaci�n con Dios.

Segunda: Se entender� de las necesidades de moldear su vida en concordancia con el significado de TAUJID.

Tercera: esto le permitir� comprender la sumisi�n a la voluntad de Al�h en todos los aspectos de su vida.

"El es Al�h, no hay otro Dios, es el conocedor de lo visible y de lo invisible, El es el m�s Piadoso " (Cor�n 59: 22).

" El es Al�h, no hay otro Dios, el Soberano, Fuente de paz, el Protector, el Guardi�n, el Majestuoso, el Todopoderoso. �Glorificado sea Al�h! . Alabado sea El sobre todas las cosas que le asocian. El es Al�h, el Creador, a El le pertenecen las m�s hermosas cualidades. Lo que hay en el cielo y en la tierra debe testificar su Poder�o y Su gloria. El es el que todo lo sabe". (Cor�n, 59:22 - 24).

" Dice: Si el mar entero fuera tinta para escribir las palabras de mi Se�or, ciertamente, el mar se agotar�a antes que las palabras de alabanza a mi Se�or se consuman. Dice: "Soy un hombre como ustedes. La inspiraci�n ha venido a mi porque nuestro Dios es uno solo. Y cualquiera que espere encontrar a este Se�or d�jenle actuar con justicia, sin ponerle iguales en Su adoraci�n. Cor�n 18:109-110).

SOBERAN�A DE AL�H

En el Islam, Al�h no solo es la Divinidad merecedora de adoraci�n, Alabanza, gu�a, refugio y b�squeda de ayuda; El es tambi�n el �nico promulgador de leyes, el Omnipotente, Soberano y Due�o de todo.

Creer en la soberan�a de Al�h, es un constituye un hecho inseparable del concepto de TAUJID.

La creencia requiere, que ning�n ser humano, puede auto adjudicarse derechos de adoraci�n, poder de legislaci�n, o ejercicio de autoridad totalitaria sobre otros. Nadie esta con derecho de promulgar leyes inamovibles, ni nadie tiene la obligaci�n de obedecerlas. Este derecho solo lo tiene Al�h. El mismo lo asevera as�: "La autoridad no la tiene ninguno sino Al�h. El ordena (a ti) no rendirse ante nadie excepto a El; esta es la forma correcta" (Cor�n, 12:40).

"No dig�is, lo que vuestras lenguas profieren mentiras como: ( Esto es licito y esto es il�cito), inventado as� la mentira contra Al�h. Quienes inventen la mentira contra Al�h no se salvaran" (Cor�n 16:16).

"Quienes no obedezcan seg�n lo que Al�h ha revelado, son los incr�dulos" (Cor�n 5:44).

Estos versos ense�an claramente que la absoluta soberan�a pertenece a Al�h solamente, El es el UNICO puede dictaminar leyes y nadie mas.

Seria factible suponer que un profeta, tendr�a un cierto grado de autoridad en la materia; en el Islam, sin embargo, incluso un profeta es privado de dicha autoridad y dice s�lo lo que el Ser Supremo le ordena. El Profeta (Paz y bendiciones sean sobre El), dijo: "Yo no pronuncio, excepto lo que se me ha revelado" (Cor�n, 6:50).

"No esta bien que un mortal a quien Al�h le haya dado las Escrituras, vaya diciendo a la gente (Sed siervos m�os y no de Al�h)Antes bien: (Sed maestros y profesores, puesto que ense��is la Escritura y la estudias!)... "Al�h no os ordena que tom�is como se�ores a los �ngeles y a los profetas. tampoco iba a ordenaros que fuerais incr�dulos, despu�s de haberos sometido a El?" (Cor�n 3:79-80).

Estos versos hacen resaltar los siguientes puntos:

Primero.- ninguna persona, clase o grupo, ni siquiera una naci�n entera reclame derecho a ser adorado ya que solo Al�h se le debe adoraci�n; todo el resto son sus s�bditos.

Segundo.- Al�h es el �nico que puede poner leyes; en consecuencia, la absoluta autoridad para legislar. Los creyentes no deben ejercer total independencia en la materia de legislaci�n ni modificar ninguna ley que Al�h haya dado. Esto es cierto aunque la opini�n general para hacer dichas modificaciones en la ley Divina sea un�nime.

Esta ense�anza del TAUJID esta en completa contradicci�n a los conceptos contempor�neos de soberan�a, exceptuando la del Islam, todas las ideolog�as de hoy est� de acuerdo en un punto, en que el hombre puede mandar al hombre, que el hombre puede inventar leyes para que el otro deba aplicarlas.

En un mundo cada vez mas desorientado, estos soberanos o l�deres dictadores de leyes pueden ser gobernantes, reyes, sacerdotes, cl�rigos, ac�ticos, etc. El Cor�n ya advierte a dichas sociedades en el siguiente verso: "han tomado como se�ores adem�s de Al�h, a sus sacerdotes, maestros y mediadores (Cor�n 9:31).

El Profeta MUJAMMAD (Paz y bendiciones de Al�h sobre El) tambi�n explica como aquellas personas toman a sus l�deres religiosos como se�ores y divinidades.

Adiyyu bin Jatim, un d�a se acerc� donde el Profeta (Paz y bendiciones de Al�h sobre El) recitando el verso," Ellos han tomado como se�ores, adem�s de Dios, sus sacerdotes y mediadores" y le respondieron: "no les adoramos a ellos".

El Profeta (Paz y bendiciones de Al�h sobre El) dijo: "ciertamente los l�deres espirituales y los mediadores (santos) prohiben a las personas lo que esta permitido y hacen permitido lo que esta prohibido, y sus seguidores lo acatan. Esta obediencia (benepl�cito), sin reparo es una forma de adoraci�n." (Narrado por Ahmad, Tirmidi).

En las ideolog�as seculares, el soberano o promulgador de leyes es personificado en la "gente" como un soberano lleno de grandeza. Seguir a esta gente, ciegamente es una es una clase de polite�smo.

En el lenguaje del Cor�n se denomina aquellos soberanos y promulgadores de leyes como "tagut".

TAGUT

La palabra �rabe "Tagut" es literalmente aplicada a todos los que desobedecen o se pasan de los l�mites dados por Dios, el Cor�n utiliza esta la palabra, para describir a aquellos que se revelan ante Al�h y se auto proclama santos, soberanos de su gente, amos, etc. Esta clase de persona puede ser un rey, un l�der pol�tico o religioso o el mismo Satan�s. Nadie puede ser verdadero seguidor Al�h, sino esta consiente de que hay falsas divinidades (Tagut).

"Al�h Subhanahu wa ta' ala" (Dios Soberano y Alt�simo sea) dice: "No han visto aquellos que pretenden creer en lo que ha sido revelado a ustedes y antes de ustedes. Quieren recurrir al arbitraje de los (tagut), a pesar de que se hab�a ordenado no creer en ellos. El Demonio quiere extraviarlos profundamente (Cor�n : 4:60).

"Al�h es el protector de aquellos que tienen Fe. El es el �nico quien puede sacar de las tinieblas a la luz; pero para aquellos que no crean, sus amos ser�n los Tagut (falsas divinidades)", ellos los sacaran de la luz y les llevaran a las tinieblas. Estos son los compa�eros del fuego eterno y all� los esperar�n." (Cor�n, 2:256-257)".

Y verdaderamente hemos enviado un mensaje ha cada pueblo proclamando, "sirve a Al�h y desecha falsos dioses (Tagut)". (Cor�n 16:36) "y aquellos que desechan falsas divinidades (Tagut)" y no los adoran, se volver�n ha Al�h arrepentidos; para ellos hay buenas noticias" (Cor�n 39:17).

En resumen, el Islam demanda que los creyentes no solo acepten a Al�h como el �nico ser merecedor de adoraci�n sino tambi�n hace un llamado a la conciencia humana para distinguir y desechar las falsas divinidades. Al�h env�a profetas y mensajeros para proclamar y hacer conocer su Soberan�a y Su divina voluntad.

Una de las metas mas importantes del creyente sincero en la unicidad de Al�h (Dios), es luchar constantemente por deshacerse de todas las falsas divinidades del mundo y establecer la Suprema y Absoluta Soberan�a de Al�h (TAUJID) en toda su pureza.

EFECTOS DE CREER EN EL TAUJID o LA SOBERANA Y ABSOLUTA UNICIDAD DE Al�h (DIOS)

Los efectos en la vida del ser humano, por creer en el TAUJID son varios: mientras m�s consiente se encuentre la persona acerca del concepto de TAUJID, mayor bendici�n en su vida encontrar�, pues alcanzar� la virtud, la rectitud, la modestia, y muchas otras virtudes mas, pero, aparte de ello tambi�n hallar� la tan anhelada paz y felicidad espiritual por encontrarse en Gracia ante su Se�or. En las siguientes l�neas trataremos algunos de estos efectos.

VIRTUD Y RECTITUD

1.- El m�s importante efecto de creer en el TAUJID, es que nos ayuda a tratar de alcanzar la virtud y la rectitud en las diarias acciones. El que cree en la Suprema y Absoluta Unicidad de Dios est� siempre convencido que Al�h conoce todo lo que esta a la vista u oculto, pues El esta m�s cerca de su vena yugular. El hombre sabe que si �l comete un pecado, aunque sea en la forma m�s secreta y en la hora m�s obscura de la noche, Al�h lo sabr� e incluso sus pensamientos e intenciones - buenos, malos- ser�n conocidas por El que todo lo conoce, El que todo lo oye: Al�h.

Una persona consiente del "TAUJID" sabe que es imposible escapar del juicio de Al�h; por lo tanto, el creer en este aspecto, hace al hombre temeroso de Sus leyes, evitando lo que El ha prohibido y llevando a cabo lo que El ha permitido. El comportamiento se enderezar� aunque virtualmente no haya nadie quien lo observe, porque la persona sabe que el conocimiento de Al�h est� siempre presente.

Al�h dice en el Sagrado Cor�n; "Cualquier cosa que hag�is, Nosotros somos testigos de vosotros desde su principio. A tu Se�or no se le pasa desapercibido el peso de un �tomo en la tierra ni en el cielo. NO hay nada, grande o peque�o que no este (tipificado) en una Escritura clara. (Cor�n 10:61).

VALENT�A Y PACIENCIA

2.- Otro beneficio en la creencia en el TAUJID, es otorgarle al creyente en circunstancias adversas, la tenacidad, la valent�a y la paciencia; as�, su gracia y generosidad se acrecentan. La Fe en el Poder Infinito de Al�h, imprime consuelo y extraordinaria paz al coraz�n. Mantiene firme tambi�n el eterno sentimiento de la misericordia divina.

En este mundo el creyente puede encontrar adversidad, todo parecer�a estar en su contra, el podr�a haber agotado los recursos disponibles a su alcance y la adversidad parecer�a hacer de las suyas, pero su fe y dependencia en Al�h nunca lo abandonan. Es con la fuerza de su fe que �l continua en la lucha, s�lo cree en un Dios indivisible, (Al�h) y en ninguna otra forma de divinidad. No existe otra creencia que pueda ofrecer tanta firmeza y confianza.

Polite�stas, ateos y todos los otros tipos de incr�dulos dependen siempre de fuerzas limitadas y en tiempos de apuro son f�cilmente presas de la desesperaci�n, tanto que algunas veces cometen suicidio. Como dice Al�h: "Pero si les sucede un mal como castigo a sus obras, ah� les ten�is desesperados" (Cor�n 30:36).

"No se cansa el hombre de pedir el bien, pero, si sufre un mal, se desanima, se desespera" (Cor�n, 41:49).

"... y no desesper�is de la misericordia de Al�h, porque solo el pueblo incr�dulo desespera de la misericordia de Al�h" (Cor�n, 12:87).

El Profeta Mujammad (Paz y bendiciones de Al�h sobre El) dijo: " Las reacciones de un creyente llaman la atenci�n: cuando le va bien en sus asuntos, este se congracia con su Se�or y le agradece. Si tiene problemas, �l muestra resignaci�n, aceptaci�n y gran paciencia, siendo merecedor a una gran recompensa Divina." (Narrado por Muslim),

BUENA CONDUCTA

3.- "TAUJID" produce en una persona el convencimiento de que no hay otra forma de alcanzar triunfos y salvaci�n, excepto a trav�s de la pureza del alma y rectitud de conducta. Esa persona tiene perfecta fe en Al�h, quien est� sobre todas las cosas, es absolutamente justo y nadie tiene influencia en el ejercicio de sus dict�menes divinos. Esta creencia forma en �l una conciencia que a menos que viva correctamente y act�e justamente, �l no podr� percibir siquiera los efluvios del para�so.

Por el contrario los polite�stas y todos los dem�s incr�dulos viven siempre en un mundo de fantas�a, algunos de ellos creen que (Al�h) tuvo un hijo que ha pagado por sus pecados; otros piensan que son los favoritos de Dios (Al�h) y no ser�n castigados; otros se enga�an con la creencia de que sus santos interceder�n por ellos ante Al�h; mientras otros todav�a realizan ofrendas a sus deidades, deseando que atraves de sus sobornos puedan conseguir alguna indulgencia por todas sus frivolidades y malas acciones.

Las falsas creencias y afanes de auto justificarse, mantiene en pecados y corrupci�n, a la gente y la hacen descuidar de su vida espiritual y la obligaci�n de tratar de vivir con decencia delante de los ojos del creador.

Al�h dice: "Nadie cargar� con la carga ajena, y si alguien, abrumado por su carga pide ayuda a otro, no se le brindar� ayuda.

Aunque sea pariente. Tu solo debes advertir a los que tienen miedo a su Se�or, y en secreto rezan. Quien se purifica se purifica en realidad en provecho propio. Al�h es el fin de todo! (Cor�n, 35:18).

"Quien sigue la v�a recta la sigue en realidad, en provecho propio, y quien se extrav�a, en realidad lo hace en detrimento propio. Nadie cargara con la carga ajena. Nunca hemos castigado sin haber mandado antes a un enviado" (Cor�n, 17:15).

"Temed un d�a en que nadie pueda satisfacer nada por otro, ni se acepte la intercesi�n ajena, ni la compensaci�n ni el socorro de nadie" (Cor�n, 2:48).

Hombres! Temed a vuestro Se�or y tened miedo de un d�a en que el padre no pueda satisfacer por su hijo, ni el hijo por su padre! Lo que Al�h promete es verdad! Que la vida de ac� no os enga�e y que el Enga�ador no os enga�e acerca de Al�h!" (Cor�n, 31:33).

Los ateos no creen que hay un ser Todopoderoso a quien rendir cuentas, ellos se consideran independientes de actuar en cualquier forma que deseen; as� sus propios est�mulos y fantas�as son sus dioses y viven como esclavos para sus deseos personales y caprichos.

De esto Al�h ha dicho: "Qu� te parece quien ha divinizado su pasi�n?. � Vas a ser tu su protector?. � Crees que la mayor�a oyen o entienden? No son sino como ovejas extraviadas del camino (Cor�n 25:43-44).

"No rehuyas estar con los que invocan a su Se�or ma�ana y tarde por deseo de agradarle! No quites los ojos de ellos por deseo del ornato de la vida de ac�!. �No obedezcas aquel cuyo coraz�n hemos hecho que se despreocupe de Nuestro recuerdo, que sigue su pasi�n y se conduce insolentemente!" (Cor�n 18:28).

AMPLIANDO EL ENTENDIMIENTO

4.- Una persono consiente del concepto de TAUJID, jam�s cerrar� su entendimiento, sabe que su Amo y Se�or es el Creador del cielo y tierra, El es el Soberano del universo entero. La persona consiente no considera nada de este mundo, extra�o as� mismo; �l vela por todo el universo como pertenencia del mismo Se�or, a quien se le debe por entero. El no act�a por si mismo. Su gran don de gente, amor y simpat�a, jam�s permanecen confinados ha un solo grupo o esfera; su visi�n es amplia , su horizonte intelectual es profundo y su optimismo de la vida es a flor de piel. "Al�h abre al Islam el pecho de aquel a quien El quiere dirigir. Y estrecha y oprime el pecho de aquel ha quien El quiere extraviar, como si se elevar� en el aire. As� muestra Al�h la indignaci�n contra quienes no creen" (Cor�n 6:125).

SHIRK (POLITEISMO): SU SIGNIFICADO Y CLASES

Para comprender la idea del TAUJID, Suprema y Absoluta Unicidad de Al�h (Dios), es necesario tener tambi�n un conocimiento del concepto opuesto llamado "Shirk" que quiere decir la asociaci�n, coparticipaci�n de falsos dioses al mismo nivel que el Dios verdadero. La traducci�n quizas mas cerca del t�rmino �rabe Shirk en lenguas latinas es Polite�smo.

El Cor�n est� lleno de versos concernientes a establecer el TAUJID y desterrar del Shirk en todas las formas posibles.

COMPARANDO A OTRAS CRIATURAS CON AL�H (DIOS)

Shirk o Polite�smo es el pecado m�s grave que un ser humano puede cometer. Al�h perdona todos los pecados, excepto el que se le asocie junto a El otras divinidades. El dice en el Cor�n: Al�h no perdona que traten de igualarle a otros con El; pero, El perdona a quienes le solicitan perd�n por otros pecados que no sea este. El que iguala a otros con El se ha perdido lejos, muy lejos" (Cor�n, 4:116).

"Quien asocia a Al�h con otros dioses es como si cayera del cielo: las aves se lo llevaran o el viento lo arrastrara a un lugar lejano" (Cor�n 22:31).

En la vida de cada profeta el m�s grave pecado de su gente ha sido el pecado del polite�smo (Shirk). Atraves de los tiempos encontramos que cada profeta empieza su misi�n llamando a las personas a que crean en el "TAUJID" (Suprema y Absoluta Unicidad de Dios); as� como tambi�n invitan a eliminar el "Shirk" (Igualar a Al�h con otras divinidades). En Surah Al-A'araf, el capitulo 7 del Cor�n hay un magnifico recuento de 5 profetas llamados, Noe, Hud, Saleh, Shuaib y Mois�s. Ellos llaman a la gente de la misma manera "O pueblo m�o! Adoren solo a Al�h, nosotros no tenemos otro dios sino El".

Esto muestra la coherencia y la armon�a del mismo llamado de todas los profetas, adorar a un solo soberano y supremo Dios: Al�h.

Al aceptar el " TAUJID", se elimina el polite�smo y se despierta , en los corazones la luz del "TAUJID".

En otro punto el Cor�n dice: Nosotros seguramente enviamos en medio de las personas un mensajero (con autoridad). "Sirvan a Al�h y eviten el tagut (falsos dioses) . Entre las personas hay algunas que Al�h las ha guiado y algunas que inevitablemente se perder�n a si mismas; miren y viajen por la tierra, vean cual ha sido el fin de los que han ca�do" (Cor�n 6:36).

Hay que puntualizar que el "TAUJID" ha sido siempre el objetivo principal de la misi�n de todos los profetas.

LA IDOLATR�A Y SUS CAUSAS

En tiempos pasados el mayor desv�o fue la adoraci�n de estatuas, este mal prevalece hasta hoy en muchas sociedades. El Cor�n frecuentemente condena esta clase de "shirk" severamente y denuncia enf�ticamente, lo absurdo que encierran estas pr�cticas .

En cuanto a este tema, Al�h llama a los �rabes antiguos, paganos, sumidos en la adoraci�n de �dolos: " Y que os parecen al - Lat, al -Uzza y la otra, Manat, la tercer?. �Para vosotros los varones y para El las hembras?. �Ser�a un reparto injusto?. No son sino nombres que hab�is puesto, vosotros y vuestros ancestros a los que Al�h no ha conferido ninguna autoridad. No siguen sino conjeturas y las maldades de vuestros corazones; a pesar de que ya les ha venido de su Se�or la gu�a y direcci�n correcta. (Cor�n 53:19-23)

Estos vers�culos muestran que los atributos divinos han dado a h�roes, vivos o muertos, e incluso a profetas u hombres correctos (santos); lo que quiera que esto pudo haber sido, ciertamente no fueron dioses.

Ibn Abbas, fue uno de los mas versado del Cor�n, de entre los compa�eros del Profeta Mujammad (Paz y bendiciones sean sobre El). El explic� las causas de la adoraci�n de �dolos y el proceso por el cual se volvieron sus sirvientes: "Todos los �dolos adorados por los contempor�neos de No� (Paz sobre El), fueron tambi�n adoradores despu�s por otros pueblos, en los que se encontraban los �rabes. Los nombres (de los �dolos), pertenec�an algunos hombres piadosos de la gente de No�, y cuando ellos murieron, Satan�s inspir� a esos hombres para colocarlos como �dolos, en lugares que ellos acostumbraban a sentarse, mas tarde, los denominaban con los nombres propios de aquellos hombres correctos.

Aquellas originales estatuas no fueron colocadas como dioses, sino hasta que aquellas personas murieron. Nadie recordaba el origen de los �dolos, como consecuencia, las personas empezaron a darles atributos divinos, y mas tarde, a rendirles culto. (Saji Al - Bujari), Vol. 4, pp. 414 - 15.

Hist�ricamente en �pocas antiguas de la idolatr�a, cuando el Profeta Ibrahim (Abraham), triunf� liderando un movimiento mundial hacia el TAUJID, constituyendo un pilar important�simo para recordar nuevamente la Soberan�a y Absoluta Unidad de Al�h. Mediante una s�plica muy estremecedora durante la construcci�n del Ka'aba, el Profeta Ibrahim (Paz sobre El), puso en alerta del peligro grav�simo y de los malos efectos de la idolatr�a. Cuando oraba dijo: " Oh Se�or m�o! guarda esta ciudad!. Y evita que mis hijos y yo sirvamos a los �dolos. �Se�or!, han acarreado a la hoguera de la corrupci�n a muchos hombres! Quien me siga ser� de los m�os. Pero quien me desobedezca ... T� eres Indulgente, Misericordioso" (Cor�n, 14:35-36).

ADORACI�N A LOS ASTROS

Anteriormente adoraban al sol, la luna, las estrellas y otros cuerpos celestes que est�n tan lejos y no se los puede tocar. El ser humano de esa �poca no pod�a entender, parec�an seres extremadamente poderosos y capaces de provocar el bien o el mal. Los supersticiosos creen las estrellas y cuerpos celestes pueden influenciar el destino de los seres humanos, su culto es infruct�fero, no tienen poder alguno, solo son creaciones de Al�h y Sus signos, Sus sirvientes.

Al�h dice en el Cor�n: "Entre mis signos est�n la noche y el d�a, y el sol y la luna, no adoren ni al sol ni a la luna, sino a Al�h que nos creo si es a El a quien desean servir" (Cor�n, 41:37).

Hay un hermoso relato con el Cor�n sobre la forma de pensar del Profeta Ibrahim (Paz sobre El), que concluye con el arribo a la verdad eterna del TAUJID. "Ibrahim dice a su padre Azar: �Vas a tomar a esos �dolos por dioses?. Yo veo a ti y a tu gente en un error grave".

"As� nosotros mostramos a Ibrahim el Reino (la fuerza) de los cielos y la tierra, para que testifique.

"Cuando la noche le cubri�, el vio la estrella y dijo: "Este es mi Se�or". Pero cuando se ocult�, el dijo: "Yo no amo aquello que se est� poniendo en el ocaso". "Y cuando el vio la luna en su esplendor dijo: "Este es mi Se�or". Pero cuando se oculto, el dijo: "A menos que mi Se�or me gu�e, yo seguramente hubiera estado en medio de los que siguen el mal camino".

"Y cuando Ibrahim vio el amanecer, el llor�: Este es mi Se�or! El Omnipotente. Y cuando se oculto exclamo: �"Oh gente m�a!. Soy inocente de todo (lo que ustedes) asocian como divinidades a Al�h. Me he entregado completamente hacia El, y creo que el cielo y la tierra, son parte de la naturaleza, yo no soy de los idolatras".

"Su gente discuti� con �l. El dijo: "T� discutes conmigo sobre Al�h, cuando el me ha guiado? yo no temo sobre lo que tu has dicho de �l. A menos que mi Se�or lo quiera (nada puede ocurrir). Mi Se�or comprende todas las cosas. Ustedes no, ser�n amonestados?. �C�mo yo puedo confiar en ustedes, cuando vosotros no tem�is el colocar iguales a Dios?. �Acaso no ser�n agradecidos de Su Misericordia?. �Cu�l de (nosotros) dos tiene m�s derecho a la protecci�n de Al�h?. (D�ganme) si ustedes saben. Esto es para aquellos que creen y no confunden sus creencias con maldad y que est�n verdaderamente seguros que no van por el camino equivocado".

"Este es nuestro argumento (razonado). Ya lo dimos a Ibrahim contra su gente. Nosotros honramos punto por punto a quien deseamos. Su Se�or es Omnipotente" (Cor�n, 74:83).

ADORACI�N A LOS �NGELES

Hab�a un tiempo cuando las personas cre�an que los �ngeles eran hijos de Al�h; esto, por su puesto, fue mera conjetura y superstici�n producto de la ignorancia. Al�h condena fuertemente a aquellos que se dejan enga�ar por estas supersticiones. El Cor�n en su contexto, hace referencias en�rgicas contra el paganismo �rabe: "Ha tenido entonces su Se�or preferencias para sus hijos y tomado para El hijas de en medio de los �ngeles?. Verdaderamente tu has pronunciado las palabras mas incoherentes!" (Cor�n, 17:40).

"Y ellos hacen �ngeles femeninos a quienes son sirvientes de Al�h. Estuvieron ellos mismos presentes en su propia creaci�n? Su evidencia ser� grabada y ser�n cuestionados! ("Ah!") dicen ellos, si hubiera sido el deseo de Al�h, el Misericordioso, no hubi�ramos adorado dichos falsos dioses!" ellos no tienen conocimiento de eso. �Solo tratan de adivinar!. �Acaso les hemos dado alguna escritura antes de este (Cor�n) para que ellos lo afirmen? No! Ellos solo dicen: "Encontramos a nuestros padres siguiendo una cierta creencia y nosotros hemos sido guiados por sus huellas" (Cor�n, 43: 19-22).

Hab�a otras personas que pensaban que los �ngeles eran intermediarios o intercesores entre Al�h y el hombre: esta tambi�n es creencia err�nea, Al�h dice: "Cuantos �ngeles hay en los cielos, cuya intercesi�n no servir� de nada, a menos que Al�h lo haya permitido a quien El quiera, a quien le plazca!. Quienes no crean en la otra vida ponen nombres femeninos a los �ngeles. No tienen ning�n conocimiento de ello. No siguen m�s que conjeturas, y estas, frente a la Verdad, no sirven de nada" (Cor�n 53: 26-28).

Hay todav�a personas que imaginan a los �ngeles como seres de inmenso poder que pueden hacer bien o mal a los seres humanos. El Cor�n aclara este concepto: "Todo lo que esta en los cielos y en la tierra se posterna ante Al�h: Todo ser sin altivez, teme a su Se�or, que est� por encima de ellos" (Cor�n, 16: 49-50).

"Ellos no desobedecen a Al�h en lo que se les ordena y ejecutan cuanto se les manda". (Cor�n, 66:6).

"El Mes�as (Cristo), nunca minimiz� ser el siervo de Al�h, igual que los agraciados �ngeles.

Quien niegue su adoraci�n a Al�h es un arrogante y Al�h les llamara a su presencia para que responda . (Cor�n, 4:172).

ADORACI�N A LOS GENIOS (ESP�RITUS)

Adoraci�n a genios (esp�ritus), tambi�n es una pr�ctica pagana que todav�a prevalece en muchas comunidades ignorantes. El Cor�n ha tratado est� desviaci�n as�: Al�h dice: "Y en el d�a en que los va a reunir a todos, El dir� a los �ngeles: "Fue a ustedes que esos hombres los adoraban?"

"Ellos dir�n: " Gloria a ti. T� eres nuestro protector y no ellos. Pero ellos adoraban a genios (esp�ritus), y muchos de ellos cre�an . Entonces en ese d�a tu no tendr�s poder sobre ellos, para el bien o el mal . Y nosotros diremos a los imp�os: " Gustad pues del castigo del fuego que desmint�is (Cor�n, 34:40-42).

"Han establecido un parentesco entre El (Al�h) y los genios (Esp�ritus); pero, saben los genios que se les har� comparecer. Gloria a Al�h, que esta por encima de lo que le atribuyen!" (Cor�n, 37:158-59).

" Ellos atribuyen como compa�eros de El a genios , a pesar de que El los ha creado, y han imputado falsedades atribuy�ndole hijos, hijas. Alabado y glorificado sea El en las alturas, de todo lo que le atribuyen.".

"El creador de los cielos y la tierra!. Como El podr�a tener un hijo, no necesita para El una consorte. El cre� todas las cosas y esta enterado de todo".

" Ese es Al�h, tu Se�or!. No hay otro divinidad excepto El, el creador de todas las cosas: entonces, ad�renle y el cuidara de todas las cosas".

"La vista no le alcanza pero El si alcanza a la vista. El es sutil. el sabe todas las cosas. " (Cor�n, 6:100-103).

La mas com�n superstici�n sobre genios (Esp�ritus) es que ellos tienen conocimiento del mundo invisible (al-gaib); as� pudieran ellos afectar el destino de la humanidad. El Cor�n a tocado ese punto tambi�n y lo ha repudiado en fuertes t�rminos. " Hemos engalanado el cielo mas bajo con estrellas, como protecci�n contra todo demonio rebelde. As� los demonios, no pueden o�r al Consejo Supremo, porque por todas partes se ven hostigados, repelidos. Tendr�n un castigo perpetuo . (Cor�n, 37:6-9).

Siglos antes de la revelaci�n del Cor�n, la historia del Profeta Sulaiman (16) (Paz sobre El), los genios fueron objetos de muchas supersticiones; en el Cor�n, sin embargo, est� bien claro que los genios no saben nada del m�s all�. Al�h dice: " Y cuando se desplom�, vieron claramente los genios que, si hubieran conocido lo oculto, no habr�an permanecido tanto tiempo en el humillante castigo. (Cor�n, 34-14).

Los demonios de en medio de los hombres tratan de una forma u otra, de hacer alianzas con demonios de en medio de los genios, pensando falsamente que se beneficiaran mutuamente de estas alianzas. Al�h dice: " El d�a en que El les congregue a todos (�Asamblea de genios �Hab�is abusado de los hombres que fueron amigos de los genios?, dir�n: (�Se�or! unos hemos sacado provecho de otros y hemos llegado ya al t�rmino que T� nos hab�as se�alado ). Dir�: (Tendr�is al fuego por morada, en el que estar�is eternamente, al menos que Al�h disponga otra cosa). T� Se�or es sabio, omnisciente. As� conferimos a algunos imp�os autoridad sobre otros por lo que han cometido." (Cor�n, 6: 128-129).

ADORACI�N A LOS ESP�RITUS MALIGNOS

Personas supersticiosas tambi�n creen en toda clase de esp�ritus malos. Los �rabes paganos, antes del tiempo de la llegada del Islam, llamaban a sus esp�ritus: Hama, Safar y Ghoul.

En todos los tiempos y en todas las �pocas ha habido gente supersticiosa, los �rabes antes del tiempo del Islam no fueron una excepci�n en este sentido.

Un ejemplo de esto era un esp�ritu llamado Ghoul, que era una especie de fantasma, demonio, que cre�an que algunas veces tomaba forma humana para inculcar a las personas que vayan por el mal camino, caus�ndoles al mismo tiempo su propia destrucci�n.

El Profeta Mujammad (Paz y bendiciones sean sobre El), alertaba que toda clase de relaci�n con esp�ritus malos, as� como tambi�n la brujer�a y espiritismo eran graves pecados ( Narrado en Al-Bujari y Muslim).

El Islam ense�a que Al�h, el Todopoderoso, no debe ser mencionado junto con malos esp�ritus, pues la confianza en El, es el �nico verdadero refugio para toda clase de temores, supersticiones, peligros y maldades.

Las �ltimas dos surahs (cap�tulos) del Cor�n aseveran esta verdad; la primera de ellas titulada Al - Falaq: "Di: (Me refugio en el Se�or del alba del mal que hacen sus criaturas, del mal de la obscuridad cuando se extiende, del mal de las (hechiceras) que soplan en los nudos, de la malicia del Envidioso, cuando envidia). (Cor�n, 113:1-5). E n el �ltimo cap�tulo del Cor�n que se llama An - Nas (los hombres), se lee lo siguiente: "Me refugio en el Se�or de los hombres, el Dios de los hombres, del mal de la insinuaci�n, del que se escabulle, que insin�a, en el animo de los hombres, sea genio, sea hombre) (Cor�n, 114:1-6).

Un verdadero musulm�n solo busca la ayuda de Al�h, durante sus cinco rezos diarios, pidi�ndole a Dios la gu�a y la ayuda. Al�h ense�� a rezar as�: "Solo a ti te adoramos. Solo a ti te pedimos ayuda. Gu�anos por el camino recto..." (Cor�n, 1:4-5).

ADORACI�N A LOS SANTOS Y LIDERES ESPIRITUALES

Algunas personas santifican o consagran a sus l�deres espirituales, sus profetas, santos e incluso hombres piadosos y religiosos. Esta es una clase de "shirk" (Polite�smo), que puede llevar a sus seguidores, a creer que est�n m�s cerca de Al�h y por lo tanto su intercesi�n ser�a mas f�cil. Esto es una mera superstici�n, y Al�h dice: "El culto puro, �no se debe s�lo a Al�h?, las personas que piden a los santos y a gente ya fallecida dicen: (S�lo les servimos para que se nos acerquen bien a Al�h) -

Al�h decidir� entre ellos sobre aquello en que discrepan. Al�h no gu�a al que miente, al incr�dulo insolente". (Cor�n, 39:3).

En otra parte del Cor�n, Al�h dice: " Han tomado a sus doctores y a sus monjes, as� como al Ungido, hijo de Mar�a, como se�ores, en lugar de tomar a Al�h, cuando las ordenes que hab�an recibido no eran sino de servir a un Dios �nico. No hay m�s divinidad que El!, �Gloria a El! que esta por encima de lo que le asocian. (Cor�n 9:31).

Admiraci�n exagerada, reverencia, subyugaci�n a se�ores, santos y ac�ticos, tambi�n es una forma de polite�smo, que los hombres se han desviado, quiz�s sin darse cuenta. En el Islam no hay nada infalible, la mera idea de conceptuar el orden sacerdotal, como el sistema exclusivo y autorizado de entender los secretos divinos, es totalmente err�nea y sin fundamento. Adem�s estos llamados santos, sacerdotes, maestros que supuestamente interceden entre Dios y el hombre, van en contra de toda bondad y toda gracia de Al�h, pues, el sabe todo, lo oye todo, y es todo misericordioso, El no necesita de intercesores para saber, o�r y darnos su misericordia. Rechazando entonces la noci�n de intercesi�n y mediaci�n entre Al�h y el hombre, el Cor�n dice: "En lugar de servir a Al�h, sirven lo que no puede ni da�arles ni hacerles bien y dicen: (Estos son nuestros intercesores ante Al�h!) Di: (�Es que pretend�is informar a Al�h de algo que hay en los cielos o en la tierra?. El lo sabe todo. �Alabado sea El! Est� por encima de lo que le asocian!" (Cor�n 10:18).

Al�h dice en otra parte del Cor�n: �"Tomaran los infieles a otros intercesores, en lugar de tomar a Al�h?. Dir�an: (?Y si no pudieran ni razonar? )

Se les contestar�: ( Toda intercesi�n proviene de Al�h. Suyo es el dominio de los cielos y de la tierra. Al fin, a El ser�is retornados).

Cuando el nombre de Al�h es mencionado, se oprime el coraz�n de quienes no creen en la otra vida, pero cuando se mencionan otros fuera de El, he aqu� que se regocijan. Decidles : ( Al�h , creador de los cielos y de la tierra. El conocedor de lo oculto y de lo patente. Tu decidir�s entre Tus siervos, sobre aquello que discrep�is) (Cor�n 39:43-46)

Es de vital importancia, que el ser humano distinga el da�o del polite�smo en sus vidas. Las falsa divinidades son simples objetos que no tienen poder para cambiar el destino. Incluso profetas, santos, gentes correctas, no tienen poder para interceder, excepto si Dios lo desea y permite".

ADORACI�N A LOS PROFETAS

Los profetas son personas escogidas por Al�h, de entre los hombres, pero, de acuerdo a las ense�anzas del Islam, ni siquiera los profetas tienen poder especial o autoridad alguna para compartir la Divinidad de Al�h, quien dice: " Antes de ti no mandamos a ning�n enviado que no le revel�ramos: " No existe otra divinidad sino Yo, servidme pues" (Cor�n 21:25). Di: "Yo soy el primero de los enviados. Y no se lo que ser� de mi, ni lo que ser� de vosotros. No hago m�s que seguir lo que me han revelado. Yo no soy m�s que un monitor que habla claro) (Cor�n 46:9).

Hay tambi�n aquellos que entre los hombres se consideran enviados como una especie de seres s�per humanos, quienes no deben comer, beber o caminar en las calles y no deben casarse ni tener hijos. El Cor�n toca esos puntos en la siguiente manera: "Antes de ti no mandamos m�s que enviados que se alimentaban y paseaban por los mercados. Hemos puesto a algunos de vosotros como prueba para los dem�s, a ver si ten�is paciencia. Tu Se�or todo lo ve. (Cor�n 25:20). "Mandamos a otros enviados antes de ti, y les dimos esposas y descendientes. Ning�n enviado, empero, puede traer su signo sino es con permiso de Al�h. Cada �poca tiene su escritura". (Cor�n 13:38).

Otras personas tienen la idea de que los profetas son algo m�s que hombres, que deben tener alguna clase de poder sobrenatural, con los cuales pueden ejecutar milagros por su propio poder. Todas estas concepciones son erradas y enf�ticamente aclaradas por el Cor�n: Cuando llegaron los profetas para amonestar con pruebas claras a sus pueblos dijeron: �Es que van a dirigirnos unos mortales? No creyeron y les volvieron la espalda. Pero Al�h no necesitaba de ellos. El se basta a si mismo, El es digno de toda alabanza" (Cor�n 64:6).

Y dicen: "No creemos en ti hasta que nos hagas brotar un manantial en la tierra, o que tengas un jard�n con palmeras y vi�edos, entre los que brotaran caudalosos arroyos. Quiz�s si hicieras caer parte del cielo, o nos traigas en tu apoyo a Al�h y a los �ngeles, o que tengas una casa suntuosa, o te eleves en el aire. Pero tampoco vamos a creer en tu elevaci�n mientras no nos hagas bajar una "Escritura" que podamos leer". Decid: "Gloria a mi Se�or! No soy yo sino un mortal, un enviado". No ha impedido a los hombres creer cuando les ha llegado la Direcci�n sino haber dicho: "?A mandado Al�h a un mortal como enviado?" (Cor�n, 17:90-94).

IDOLATR�A EN LAS TUMBAS

No es correcto acercarse a las tumbas de la gente (por mas virtuosa y buena que haya sido) para tratar de alcanzar un acceso directo a Dios. Sea que estas personas hayan sido en vida seres queridos, h�roes, religiosos, l�deres, etc. y por ello tratar de justificar la alabanza y exaltaci�n en sus tumbas. Muchas personas hacen im�genes y estatuas de sus profetas, santos y monjes. Incluso tornan las tumbas de dichos hombres religiosos en lugares de adoraci�n; les piden ayuda, refugio y salvaci�n. Esta pr�ctica es totalmente err�nea, pues todo eso debe ser dirigido solo al Todopoderoso Al�h.

El Profeta Mujammad (Paz y bendiciones sean sobre El), advierte a sus seguidores sobre las serias implicaciones de adorar a los muertos o pedir intercesi�n en las tumbas.

Ayisha y Abdullaah (Al�h est� complacido con ellos) dijeron: "Cuando el Mensajero de Al�h (Paz y bendiciones sean sobre El) estuvo apunto de dar el �ltimo suspiro, se cubri� su rostro con su s�bana, pero cuando se sinti� extenuado se descubri� y dijo textualmente: " Hay una maldici�n sobre los Jud�os y Cristianos, porque ellos han tomado las tumbas de sus profetas como lugares de adoraci�n". (Al-Bujari y Muslim).

"Ayisha - Esposa del Profeta - dice: Umm Habiba y Umm Salama mencionaron ante el Mensajero de Al�h (Paz y bendiciones sean sobre El), de una iglesia que hab�an visto en Abyssinia (Etiop�a) y que tenia im�genes en ella. El Mensajero de Al�h (Paz y bendiciones sean sobre El) dijo: "Cuando una persona piadosa en medio de ellos muere, construyen un sitio de adoraci�n en su tumba y tallan esas im�genes en ella; estas personas ser�n las mas desdichadas criaturas en el D�a del Juicio Final." (Muslim).

El Profeta (Paz y bendiciones sean sobre El) una vez explico como el "Shirk" (polite�smo) se desarroll� gradualmente: empez� con buena intenci�n, durante n la construcci�n de una casa de adoraci�n en vez de la tumba de un hombre piadoso ( santo), gradualmente, las personas comenzaron a ver al hombre piadoso como un maestro, luego un l�der, luego un santo y por �ltimo un semidi�s y ellos m�s tarde elevaron a la altura de dios, esto obviamente fue debilitando la creencia del verdadero monote�smo (TAUJID).

Los cuadros e im�genes de santos est�n colocados en los templos para conservar la sagrada memoria, pero con el paso del tiempo las personas comenzaron a posternarse ante ellos en se�al de adoraci�n, esto es idolatr�a, esto es polite�smo.

Ayisha (La esposa del Profeta) dijo:" Si no fuera as�, la tumba del Profeta hubiera sido tomada, como lugar de adoraci�n". (relatado por Muslim). Otro error constituye las exageradas exaltaciones y ovaciones a la gente, su gradual evoluci�n, los convierten en maestros, santos, para luego pasar al estado, hijos de Dios y Dios mismo.

El Islam prohibe firmemente toda clase de desviaciones (BE'DA) innovaciones, en el acto de adoraci�n a Al�h, pues las mismas solo conducen a la idolatr�a y al polite�smo. El Profeta (Paz y bendiciones sean sobre El) dijo: "No me alaben como los cristianos alaban al hijo de Mar�a. Yo soy solo el Mensajero de Al�h" (Narrado en la colecci�n de Al-Bujari).

Estas han sido algunas de las precauciones que el Islam ha tomado para proteger la esencia b�sica de su credo monote�sta.

Por lo tanto es una importante responsabilidad de todo musulm�n el prohibir todo tipo de alabanzas, admiraciones, proclamaciones exageradas, que tiendan a traspasar un l�mite apropiado (de seres humanos), para mas tarde olvidar la responsabilidad principal de ADORAR A UN SOLO, ABSOLUTO Y SOBERANO DIOS.

TRADUCCION Y COMPILACION: M. y C. SUQUILLO
CORRECCION DEL ORIGINAL : LAILA DASSUM
SUPERVISION DE LA EDICION : J. SUQUILLO



Que Al�h Todopoderoso perdone nuestras faltas y omisiones presentes en el texto, que como humildes seres de su creaci�n pudimos haber cometido.

Que este trabajo sea para la Gloria de Al�h.

CENTRO ISL�MICO DEL ECUADOR
MEZQUITA "ASSALAM"

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