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LA VERDAD ACERCA DE JES�S



Por Dr. Maneh Hammad Al-Johani



Source http://www.way-to-allah.com/es/documentos/La_Verdad_Acerca_De_Jesus.pdf





Jes�s en el Islam - Khalid Yassin 1/2



Citas del Sagrado COR�N

* Di: "�Gente de la Escritura! Venid a una palabra com�n para todos: Adoremos �nicamente a Al�h, sin asociarle nada y no nos tomemos unos a otros por se�ores en vez de Al�h. Y, si vuelven la espalda, decid: "�Sed testigos de nuestra sumisi�n!". (3:64)

* Dicen: "Al�h ha tomado para S� un hijo". �Glorificado sea!. El se basta a S� mismo. Suyo es lo que est� en los cielos y en la tierra. �No ten�is ninguna prueba de lo que dec�s! �Es que vais a decir de Al�h lo que no sab�is?. (10:68)

* �Gente de la Escritura! �Por qu� no cre�is en los signos de Al�h si sois, testigos de ellos?. (3:70).

* �Gente de la Escritura! �Por qu� disfraz�is la Verdad de la falsedad y ocult�is la verdad conoci�ndola? (3:71)

Citaciones de JADID (Libros de narraci�n de las vivencias diarias del Mensajero de Dios):

*Abu Jurairah (compa�ero del Profeta) dijo que el Profeta Mujammad (la paz y las bendiciones de Al�h sobre El) dijo: "Yo soy el m�s cercano pariente de Jes�s, hijo de Mar�a, en este mundo y en el m�s all�. Los profetas son hermanos uno del otro, hijos de un padre y de diferentes madres; mas, su religi�n es una sola. Entre Jes�s (La paz sea con El ) y Yo, no ha existido profeta alguno". (Narrado en los libros de tradici�n de Bujari y Muslim).

* Abu Jurairah (que Al�h est� complacido con El) dice del Mensajero de Al�h (la paz y bendiciones sean sobre El) lo siguiente: "Por Al�h, en cuyas manos est� mi alma, que el hijo de Maryam (Mar�a), pronto descender� entre nosotros. El romper� las todas las cruces, eliminar� el ganado porcino y abolir� el "Yizya" ( tributo otorgado por una comunidad que acepta la protecci�n de un gobernante musulm�n, pero cuyos miembros no abrazan el Islam). La riqueza se esparcir� de tal forma que nadie la aceptar� y un "sallda" (la posternaci�n, cuando el musulm�n reza), ser� mejor que todo lo que existe en el mundo". (Bujari y Muslim).

PREFACIO

Es conocido que la diferencia que mantiene en polos separados a los seguidores del Islam y del Cristianismo, se centra alrededor de la personalidad de Jesucristo (la paz sea con El)

El Islam mira a Jesucristo como un gran Mensajero Enviado de Dios, lo ama y lo respeta tanto como ama y respeta a Abraham, Mois�s y Mujammad (La paz sea con todos ellos). El Cristianismo por otro lado, considera a Jes�s como Dios o Hijo de Dios, un concepto que jam�s tendr�a cabida en el Islam, puesto que el mismo aclara, que Jes�s (la paz sea con El) nunca hizo tal aseveraci�n de s� mismo. Por ello, a continuaci�n expondremos los dogmas del Cristianismo, que no tienen concomitancia en el Islam:

1. El dogma de La Trinidad.
2. El dogma de la Divinidad de Jes�s.
3. El dogma de Cristo, el Divino Hijo enviado.
4. El dogma del Pecado Original, y
5. El dogma de la Expiaci�n.


Se pone de manifiesto, que todos los dogmas son el resultado de haber sobre dimensionado a Jesucristo m�s de lo realmente fue; desafortunadamente, estas diferencias enfocadas en la personalidad de Jes�s han empa�ado las m�ltiples similitudes ya existentes entre estas dos grandes Religiones.

Ejemplos de ello se encuentran en las creencias similares de que Jes�s pudo realizar milagros (con el permiso Divino), de la inmaculada concepci�n de su madre la Virgen Mar�a, de que Jes�s es el Mes�as y por supuesto la espera de su segunda venida.

Las siguientes dos exposiciones muestran el verdadero retrato de Jes�s en el Islam y explican porqu� los Cristianos toman otro camino de lo que fueron las ense�anzas originales. La primera exposici�n indica tambi�n que muchos estudiosos y pensadores sinceros, que a�n est�n dentro del Cristianismo, llegan gradualmente a estar de acuerdo con los puntos de vista Isl�micos acerca de Jes�s (en muchos casos ni ellos mismos se dan cuenta de este acercamiento).

Esto concuerda con la convicci�n de que mientras m�s avanzan los estudios cient�ficos y b�blicos, m�s de cerca se entrelazan con la realidad del Islam. En otras palabras, la verdad Isl�mica no podr� ser ocultada nunca m�s y su evidencia se acentuar� con el paso del tiempo.

El Sagrado Cor�n indica en el siguiente vers�culo:

"Les haremos ver Nuestros signos fuera y dentro de si mismos hasta que se les haga evidente que es la Verdad." (41:53)

M.J.

PREFACIO DEL TRADUCTOR

EN EL NOMBRE DE AL�H EL CLEMENTE, EL MISERICORDIOSO

Bendito Alabado y Glorificado sea Al�h (Dios Todopoderoso). Testifico que no hay otra divinidad sino Al�h y testifico que Mujammad fue Su Enviado y Mensajero. Que la paz y las bendiciones sean con El, su familia y todos aquellos creyentes que siguen el camino del Cor�n y del Sunnah, hasta el d�a del juicio final.

Reflexionemos sinceramente acerca de los siguientes pasajes:

DIOS ES EL �NICO SER MERECEDOR DE ADORACI�N Y NADA SE LE ASEMEJA .-

En el Nuevo Testamento de la Biblia, en el Evangelio de acuerdo a Mateo 4:9-10 y le dijo: "Te dar� todo esto, si postern�ndote me adoras". Entonces Jes�s le dijo: "Ret�rate Satan�s, porque escrito est�: Al Se�or tu Dios adorar�s y a El s�lo servir�s". Esta es una clara evidencia de que Jes�s era un obediente y sumiso mortal y que Dios es el �nico amo, Se�or digno de adoraci�n. Una aseveraci�n similar encontramos en el Cor�n Sura 5:73 "Ciertamente aquellos son los incr�dulos que dicen: Dios es uno de los tres en la Trinidad. Pero no hay otro que tenga el derecho de ser adorado mas que Dios �nico; si no paran de decir aquello (Trinidad/ uno en tres y tres en uno), un castigo doloroso caer� a quienes de ellos no crean". Para aquellos que todav�a creen que Jes�s y Dios son lo mismo, seg�n Juan 14:11; entonces l�ase Juan 17:21. "Que ellos (los disc�pulos) todos ser�n una sola cosa, como T� Padre en m� y yo en T�, que tambi�n ellos sean una sola cosa en nosotros..." Si Jes�s y Dios son uno, y si los disc�pulos son uno en Jes�s, entonces la Sant�sima Trinidad mas los doce Ap�stoles deber�an formar una sola unidad de 15.

Ahora bien, se sabe que todav�a alguien argumentar�a acerca del Evangelio de Juan 14:9 "...el que me ha visto, ha visto al Padre". Qu� tal si se encuentran dos vers�culos contradictorios en un texto sagrado: Juan 5:35 "..Nunca han escuchado su voz ,ni tampoco han visto su figura (se refiere a Dios)". Tambi�n Pablo dice en I de Timoteo 6:16, "...ning�n hombre lo ha visto, nunca pudo haber sido Dios".

HIJOS DE DIOS.-

Jes�s (La paz con El) nunca se denomin� as� mismo "hijo de Dios"; al contrario, El se denominaba "hijo del hombre" (Marco 2:10) .

De acuerdo a los t�rminos utilizados en la Biblia, tanto en el antiguo, como en el nuevo testamento, todas aquellas personas correctas y temerosas de Dios, son llamadas metaf�ricamente y por su devota obediencia "hijos de Dios". En Mateo 5:9 leemos: "Benditos aquellos que promueven la paz, porque ellos ser�n llamados los hijos de Dios". Este sin�nimo de "hijos de Dios" ha sido mal interpretado a trav�s del tiempo, dando paso a suponer que el ser humano pueda tener atributos divinos (cosa inaudita), o suponer quiz�s que el Ser Supremo tenga necesidades propias del ser humano.

JES�S EL SIERVO

En Mateo 14:23 se lee: "Y cuando El (Jes�s), se hab�a separado de los que le rodeaban, se fue hacia la cima de una monta�a apartada para rezar..."

Pensemos nuevamente, si Jes�s fuese Dios o parte de El, entonces porqu� ten�a necesidad de rezar? A quien Dios rezaba, si el mismo era un Dios?. Ciertamente el acto de rezar corresponde siempre a un ser en necesidad, obediente, que eleva sus peticiones a un Ser Supremo, que tiene capacidad de escuchar sus s�plicas y atenderlas, debido a la esencia misericordiosa Divina. Esto es claramente ilustrado en el Cor�n 35:15. "�Oh humanos! Sois vosotros quienes est�is en necesidad de Al�h, mas El es el Todopoderoso, merecedor de todas las Alabanzas. Y tambi�n nos dice en 19:39 "No hay nadie en los cielos y la Tierra, que no venga como siervo del Misericordioso".

JES�S UN ALTO PROFETA DE DIOS, ENVIADO AL PUEBLO DE ISRAEL

En el Evangelio de Mateo 15:24 El (Jes�s) respondi�: "No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel". Mateo 21:45-46 Cuando los pont�fices y los fariseos escucharon esas par�bolas, comprendieron que se refer�a a ellos y quer�an aprenderlo, pero tem�an a la gente, que lo ten�an como profeta. Mateo 23:8 Pero vosotros no os dej�is llamar maestro, porque uno es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. Aqu� Jes�s prueba ser siervo de Dios y que adem�s existe un solo Maestro, Amo, Se�or y Soberano y ese ser Supremo es llamado Dios en Castellano y AL�H en idioma �rabe.

IMAM YAHYA. LA MEKKAH, RAMADAN 1419H.- ENERO 1.999

INTRODUCCI�N

La visi�n Isl�mica de Jes�s est� dentro de dos extremos: Por el un lado el Juda�smo rechaza a Jes�s como profeta de Dios y lo toma como impostor, por el otro lado el Cristianismo le considera hijo de Dios y lo adora como tal.

El Islam toda una posici�n media y equilibrada. Considera a Jes�s como uno de los m�s Grandes Profetas enviados de Dios, d�ndole un lugar de alto respeto entre los profetas y enviados de Dios, como fueron: a Abraham, Mois�s y Mujammad (la paz sea con todos Ellos). Esto es de conformidad con el punto de vista Isl�mico de la Unicidad Absoluta de Dios, la Unicidad de una gu�a Divina, y las subsecuentes revelaciones dadas a los mensajeros de Dios.

La esencia del Islam que significa: total sumisi�n a Dios fue, revelada en el principio a Ad�n quien transmiti� aquello a sus hijos. Posteriormente todas las revelaciones siguientes fueron enviadas a varios Mensajeros de Dios, entre los que constan: No�, Abraham, Mois�s, Jes�s y finalmente a Mujammad (la paz sea con todos Ellos).

Estas revelaciones fueron para definir la relaci�n entre el hombre y Dios, el hombre consigo mismo, el hombre y su entorno, etc. Cualquier contradicci�n que se pueda encontrar entre las religiones reveladas, es vista por el Islam como un elemento creado e introducido por la conveniencia mezquina del hombre y de ninguna forma por la Divinidad.

La persona de Jes�s y su papel protagonista no es una excepci�n a lo arriba mencionado.

A pesar de que el tema c�ntrico del Sagrado Cor�n no es la vida de Jes�s (la paz sea con El), sin embargo, destaca y une en un puente bilateral varios aspectos de su vida con los relatos del Cristianismo, como son: su nacimiento, su misi�n, su ascensi�n al cielo y ciertas otras creencias.

MAR�A (La paz sobre Ella)

El pasaje de Jes�s en el Cor�n, comienza con la concepci�n de su madre (La virgen Mar�a). La esposa de Imr�n (madre de Mar�a), jur� dedicar su hija al servicio de Dios en el templo. Zacar�as (el t�o), quien se hizo cargo de Mar�a, quien sol�a llevarle comida y al ver que Mar�a ten�a frutas frescas de otra estaci�n, El le preguntaba �c�mo la hab�a conseguido?, Ella contestaba que eran provenientes de Dios. El verso del Cor�n dice lo siguiente:

"Cuando la mujer de Imran dijo: "�Se�or m�o! Hago la promesa de ofrecerte lo que hay en mi vientre, para que se dedique exclusivamente a Tu servicio, libre de las obligaciones del mundo. Ac�ptamelo, verdaderamente T� eres Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe".

Y cuando dio a luz a una hija, dijo: "�Se�or m�o! Lo que he dado a luz es una ni�a - bien sab�a Al�h lo que hab�a dado a luz - un var�n no es igual a una mujer. Le he puesto por nombre Maryam. Pido refugio en Ti para ella y su descendencia del terrible Shaytan (demonio) lapidado". (3:35-37)

BUENAS NOTICIAS Y NACIMIENTO DE JES�S

Cuando Mar�a se hizo mujer, el �ngel Gabriel (la paz sea con El) se le apareci� d�ndole las noticias de su hijo. Leamos el siguiente di�logo del Cor�n, entre Mar�a y los �ngeles:

Cuando los �ngeles dijeron: "�Oh Maryam (Mar�a)! Al�h te anuncia la buena nueva de una Palabra que procede de El. Su nombre es el Ungido, ISA (Jes�s), hijo de Maryam (Mar�a), que ser� considerado en la vida de ac� y en la otra y ser� de los agraciados. Hablar� a la gente en la cuna y de adulto, y ser� de los m�s justos". Dijo ella: "�Se�or! C�mo puedo tener un hijo, si no me ha tocado humano alguno. Dijo: "As� ser�. Al�h crea lo que El quiere. Cuando decide algo, le dice tan solo "S�" y es. (3:45-47)

Mar�a concibi� al ni�o milagrosamente y se retir� a un sitio distante donde esper� su parto. El Cor�n en un cap�tulo titulado "Maryam" nos relata como se sinti� Ella y lo que los Jud�os le dijeron cuando llev� el ni�o a casa:

As� pues lo concibi� y se retir� a un lugar alejado.

Y le sobrevino el parto junto al tronco de la palmera. Dijo: "�Ojal� hubiera muerto antes de esto desapareciendo en el olvido!"

Y la llam� desde abajo de ella y le dijo: "No est�s triste, Tu se�or ha puesto a tus pies un arroyo. Sacude hacia ti el tronco de la palmera y caer�n d�tiles frescos, maduros. Come y bebe y refresca tus ojos. Y, si vez a alg�n humano, di: "He hecho voto de silencio al Misericordioso y hoy no voy a hablar hoy con nadie".

Y lleg� a su gente llev�ndolo en sus brazos. Dijeron: "�Maryam! Has hecho algo inaudito.

�Hermana de Aar�n! Tu padre no era un hombre malo, ni tu madre una mala mujer".

Entonces hizo un gesto se�al�ndolo, dijeron: " �C�mo vamos a hablar con un ni�o de pecho?". Dijo �l: "Soy el siervo de Al�h. El me ha dado la Escritura y ha hecho de mi un profeta. Me ha bendecido donde quiera que me encuentre y me ha ordenado rezar y hacer la caridad mientras viva, y que sea piadoso con mi madre. No me ha hecho violento ni insolente. La paz sea sobre mi el d�a que nac�, el d�a de mi muerte y el d�a que sea resucitado a la vida". Cor�n (19:22-33).

NO ES EL HIJO DE DIOS

Prosiguiendo en el mismo cap�tulo, Dios asegura al Profeta Mujammad (Paz y bendiciones sean sobre El) y al mundo entero, que lo que estaba mencionando previamente es la verdad acerca de Jes�s, aunque los Cristianos mismos se retracten de ello. Jes�s no es el hijo de Dios. El fue el hijo de Maryam. Los versos contin�an as�:

"Tal es ISA (Jes�s) hijo de Maryam (Mar�a), enviado para aclarar la verdad, de la que ellos dudan. Es impropio de Al�h, adoptar un hijo. �Glorificado sea El! Cuando decide algo, le dice tan solo : "Se"! y es.

Luego de esta clara declaraci�n acerca de la naturaleza de Jes�s, Dios instruy� al Mensajero Mujammad (la paz y bendiciones sean con El), para llamar a los Cristianos y hacer un trato justo: adorad a un solo Dios.

"Y Al�h es mi se�or y tambi�n el vuestro. �Servidle, pues s�lo a El! Esto es un camino recto". (19:36).

El rechazo de la idea de que Dios tiene un hijo, es descrito m�s adelante en el mismo cap�tulo incluso con palabras m�s elocuentes:

Dicen: "El Compasivo ha adoptado un hijo". Hab�is cometido algo horrible, que hace casi que los cielos se rasguen, que la tierra se abra, que las monta�as caigan demolidas, por atribuir un hijo al Compasivo.

�Porqu� atribuyen un hijo al Compasivo?. No es propio de El tomar un hijo. No hay nadie en los cielos ni en la tierra que no venga al Compasivo sino como siervo. (19:88-93).

El Sagrado Cor�n reconoce el hecho de que Jes�s no tuvo padre humano pero esto no le hace hijo de Dios. Si fuese ese un criterio para juzgar divinidad, entonces Ad�n ser�a doblemente divino o tuviera m�s derecho a ser el hijo de Dios por que no tuvo ni padre ni madre.

El Sagrado Cor�n pone de manifiesto y aclara la posici�n de ambos: Para Al�h, Jes�s es semejante a Ad�n, quienes fueron creados de tierra y a quienes se les orden�: "S�" y fueron.

El Cor�n tambi�n enfatiza una tras otra vez el concepto de la Suprema Unicidad de Dios; por lo tanto, el dogma de la Trinidad, o la divinidad de Jes�s es ampliamente refutado por el Islam. Por razonamiento, o por simple aritm�tica, tres no es igual a uno y uno no es igual a tres. El Cor�n se dirige a los Cristianos en el siguiente cap�tulo titulado "Las Mujeres": �Gente de la Escritura, no exager�is en vuestra religi�n! No dig�is de Al�h nada que no sea la verdad. Ciertamente que el Ungido ISA (Jes�s), hijo de Maryam (Mar�a), es solamente el enviado Al�h y su Palabra, que ha depositado a Maryam, un esp�ritu que procede de El.

Creed, pues, en Al�h y Su Mensajero y no dig�is tres (trinidad); es mejor para vosotros que desist�is. La verdad es que Al�h es Un Dios Unico.

�Esta muy por encima de Su Gloria el tener un hijo!...Suyo es lo que est� en los cielos y lo que esta en la tierra... Al�h basta como Guardi�n.

El Ungido no despreciar� ser siervo de Al�h, ni tampoco los �ngeles que est�n cerca (de El).

Pero a aquel que desprecie adorarle y se llene de soberbia...

Todos van a ser reunidos para volver a El.

En cuanto a quienes hayan cre�do y obrado bien, El les pagar� debidamente su recompensa. Pero a quienes hayan despreciado servirle y hayan sido soberbios, los castigar� con un doloroso castigo y no encontrar�n, fuera de Al�h, ni quien los proteja ni quienes los defienda (4:171-173)

Dios conoce la debilidad de la gente y sabe que el ser humano frecuentemente mezclar� meras costumbres ancestrales con las verdaderas ense�anzas monote�stas; dando lugar a errores y alteraciones en el concepto de adoraci�n a Dios.

El ser humano no tiene forma de descubrir esos errores o alteraciones por si mismo; entonces, Dios Infinitamente Sabio y Todopoderoso presenta en el Sagrado Cor�n como prueba a aquellas personas y les dice:

�Hombres! Os ha venido de vuestro Se�or una prueba, Y os hemos hecho bajar una luz muy clara. A quienes hayan cre�do en Al�h y se hayan aferrado a El, les introducir� en Su misericordia y bienaventuranza, d�ndoles as� un camino recto.

La negaci�n de la divinidad de Jes�s (consecuentemente la divinidad de Mar�a) es presentada en el Cor�n como un t�pico de di�logo en el D�a del Juicio entre Dios Todopoderoso y Jes�s:

Todos los mensajeros y los pueblos estar�n frente a Dios y El Preguntar� a los mensajeros �c�mo fueron recibidos por las personas y lo que les dijeron?. Entre los que van a ser cuestionados estar� Jes�s:

Y cuando dijo Al�h: "ISA (Jes�s) hijo de Maryam (Mar�a)" Eres t� quien ha dicho a los hombres: "Tomadnos a m� y a mi madre como dioses, adem�s de tomar a Al�h!".

Dijo: "�Gloria a Ti! �C�mo voy a decir algo que no tengo derecho? Si lo hubiera dicho, T� lo habr�as sabido. T� sabes lo que hay en mi, pero yo no se lo que hay en Ti.

T� eres quien conoce a fondo las cosas ocultas. No les he dicho m�s de lo que Tu me has ordenado: "�Servid a Al�h, mi Se�or y el vuestro!" Fui testigo de ellos mientras estuve con ellos, pero, despu�s cuando me llamaste a Ti, fuiste T� quien les observaba. T� eres testigo de todo.

Si los castigas... son Tus siervos; y si los perdonas... T� eres, ciertamente, el Poderoso, el Sabio".

Dijo Al�h: Est� es un d�a en que beneficiar� a los veraces su sinceridad; tendr�n jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estar�n eternamente, para siempre".

Al�h estar� satisfecho de ellos y ellos lo estar�n de El. �Ese es el gran triunfo! (5:116-119).

LA MISI�N DE JES�S (LA PAZ SEA SOBRE EL)

El Sagrado Cor�n niega el dogma de la Trinidad, as� como tambi�n la divinidad de la persona de Jes�s (La paz sea con El). La pregunta es: �Cu�l fue entonces la misi�n real que deb�a cumplir el amado Profeta Jes�s en su primera venida?.

Jes�s (la paz sea con El) fue uno de los mas grandes Profetas dentro de la larga cadena de profetas y mensajeros enviados por Dios a varios pueblos y naciones, para prevenirles el desv�o de las ense�anzas de Dios.

Jes�s (la paz sea con El) fue preparado especialmente por Dios, para ser enviado a los Jud�os, quienes se hab�an desviado de las ense�anzas de Mois�s.

Esto no solo que lo confirma El sagrado Cor�n, sino que lo confirma el mismo Jes�s en el pasaje B�blico del Evangelio seg�n Mateo 15:22-28: "Y no He sido enviado sino para la oveja descarriada del pueblo de Israel".

El Sagrado Cor�n informa que Dios le otorga favores especiales al Profeta Jes�s (la paz sea con El) para que demuestre a la gente que El era en verdad y aut�ntico mensajero de Dios. Sin embargo, la mayor�a de los Jud�os lo rechazaron y negaron su ministerio. El Cor�n nos cuenta sobre la misi�n de Jes�s en el siguiente verso:

El le ense�ar� la Escritura y la Sabidur�a, la Tora y el Evangelio. Y ser� un enviado a los Hijos de Israel (que les dir�):

"Os he tra�do un signo que viene de vuestro Se�or, voy a crear para vosotros, de la arcilla, algo con forma de ave. Entonces, soplar� en ello y, con permiso de Al�h, ser� un ave. Y con el permiso de Al�h sanar� al ciego de nacimiento, al leproso y resucitar� a los muertos. Informar� (sin ver) lo que com�is y de lo que almacen�is en vuestras casas. Ciertamente ten�is en ello un signo, si es que sois creyentes.

Soy un confirmador de la Tora anterior, (y que he venido) para hacer l�citos algunas de las cosas que se os han prohibido.

Y os he tra�do un signo que viene de vuestro Se�or, �Temed, pues, a Al�h y obedecedle!. Al�h es mi Se�or y el vuestro.

�Servidle, pues! Esto es un camino recto". Sagrado Cor�n 3:48-51.

En otro verso del Sagrado Cor�n, Jes�s (la paz sea con El)confirma la validez del Tora que fue revelado a Mois�s, quien tambi�n corrobor� la buena noticia de la venida de un mensajero final:

"Y cuando ISA (Jes�s), hijo de Maryam (Mar�a), dijo: �"Hijos de Israel! Yo soy el que Al�h os ha enviado, en confirmaci�n de la Tora anterior a m�, y como nuncio de un Enviado que vendr� despu�s de m�, llamado Ahmad"(que es un sin�nimo de Mujammad). Sagrado Cor�n 61:6

El mensajero de quien Jes�s (la paz sea con El) daba las buenas nuevas es referido en el antiguo testamento y el nuevo testamento de la Biblia. El antiguo testamento contiene algunas profec�as que se aplican �nicamente al profeta Mujammad (la paz y las bendiciones sean con El). Aqu� se cita (para probar), s�lo a una de ellas, que se aplica exclusivamente al profeta Mujammad (la paz y las bendiciones sobre El). Esta profec�a fue revelada a Mois�s (la paz sea con El), ya que dec�a que Dios enviar� de entre los Israelitas, un profeta como Mois�s que ser� un l�der, y un ejemplo para la comunidad de creyentes. Esta profec�a podemos claramente estudiarla en el libro de la Biblia llamado Deuteronomio, cap�tulo 18, vers�culo 18:

"Yo les har� que salga de en medio de sus hermanos un profeta semejante a ti; yo pondr� mis palabras en su boca, y El les dir� cuanto yo le mande. Si alguno no escucha las palabras que �l dir� en mi nombre, yo mismo le pedir� cuentas a ese hombre. (Deuteronomio 18:18-19).

Cualquier persona algo familiarizada con la vida del Profeta Mujammad, f�cilmente puede ver que nadie mejor que El, encaja perfectamente con esta descripci�n que el Profeta Mujammad (la paz y las bendiciones sean con El).

El Profeta Mujammad y no Jes�s (la paz sea con ambos), tuvieron nacimientos normales, es decir, de padre y madre. Ambos tuvieron vidas familiares en matrimonio, ambos por igual fundaron comunidades de fieles, establecieron grandes leyes y finalmente tuvieron muertes naturales.

Un estudio meticuloso del Nuevo Testamento muestra que Jes�s se refiere a este mismo profeta en Juan 14:16-17: "Yo rogar� al Padre y El os enviar� otro Consolador, para que est� con vosotros siempre: el Esp�ritu de Verdad". M�s adelante en el mismo cap�tulo de Juan 16: 13-14, hay una descripci�n de este "Esp�ritu de Verdad" y su papel a desempe�ar:

"Cuando venga el Esp�ritu de Verdad, os guiar� al camino verdadero; El no les hablar� por su propia cuenta, sino que os dir� cuanto oyere y os anunciar� las cosas que vendr�n. Y me dignificar�".

Los t�rminos de esta profec�a no se refieren espec�ficamente al "Esp�ritu Santo" (conceptuado en el Cristianismo), sino que tienen su explicaci�n en un verso anterior de Juan, que dice:

" No obstante yo les digo la verdad, es mejor para ustedes que yo me vaya, porque si no me voy, el Consolador no vendr� a ustedes".

De acuerdo a la Biblia, el "Esp�ritu Santo", sol�a visitar a los hombres, antes y durante la vida de Jes�s. Juan fue presentado con el Esp�ritu Santo antes que nazca y seg�n la versi�n Cristiana, Jes�s mismo lo recibi� en forma de "paloma". Por lo tanto, no puede ser el mismo que Jes�s advierte que su advenimiento ser� despu�s de que El salga de este mundo.

Por otra parte, las caracter�sticas claras de este Consolador, como se deriva de la profec�a, son las siguientes:

1. No vendr�a hasta la partida de Jes�s. 2. Se quedar� para siempre, con los creyentes 3. Dignificar� a Jes�s. 4. Dir� lo que escuchar� de Dios.

Estas caracter�sticas son aplicables solo al profeta Mujammad (paz y bendiciones sean con El), como lo demuestran las siguientes observaciones:

1. El Profeta Mujammad fue el �nico mensajero que vino despu�s de Jes�s. Hubo un per�odo de seis siglos entre ellos. La misi�n de Jes�s fue limitada s�lo para "la oveja perdida de los hijos de Israel", Mateo 15: 22-28; pero, el mensaje del Profeta Mujammad fue para toda la humanidad. Esto explica la segunda caracter�stica.

2. S�lo el mensaje del Profeta Mujammad, fue ordenado por Dios para ser un mensaje universal y eterno. Esto esta de acuerdo con lo expresado acerca del Consolador, que se quedar�a con los creyentes para siempre (hasta el fin de los tiempos).

3. Ning�n otro profeta ha puesto tan alto en nombre de Jes�s como el profeta Mujammad lo hizo. Los jud�os lo llamaron impostor, le quisieron crucificar pero no pudieron, acusaron a su madre de inmoralidad. El Profeta Mujammad considera a Jes�s como el gran Profeta y la "Palabra de Dios". El Cor�n le atribuye milagros que no se menciona en la Biblia. Mar�a es considerada la mujer m�s casta y la mejor en todo el para�so. As� fue que Mujammad realmente dignific� a Jes�s.

4. La cuarta caracter�stica tambi�n se aplica netamente al Profeta Mujammad. El Cor�n fue revelado al Profeta Mujammad por medio del �ngel Gabriel. Cuando el �ngel terminaba la recitaci�n del Cor�n, el Profeta Mujammad sol�a comunicar palabra por palabra a sus compa�eros lo que hab�a escuchado del �ngel sin a�adir, cambiar u olvidar algo. El Cor�n tambi�n describe al profeta Mujammad diciendo: "No habla por su propia autoridad. El pronuncia lo que a El se le ha revelado"(53:3-4).

Si comparamos esto con la frase: "El no habla con su propia cuenta (por si mismo)", vemos la impresionante similitud entre las caracter�sticas del personaje llamado "el Consolador" y aquellas del Profeta Mujammad. Esta y otras profec�as en el antiguo y nuevo testamentos predicen en t�rminos puntuales, el advenimiento del Profeta Mujammad, quien es rechazado por jud�os y cristianos ya sea por prejuicios mal fundados, ya sea por desconocimiento, o quiz�s por orgullos mal entendidos en bases �tnicas, tribales, ling��sticas, de enfrentamiento sincero con la verdad etc. Mas de ninguna forma a trav�s de bases l�gicas y razonables, producto de un estudio cuidadoso de la Biblia, el Cor�n y modernos hallazgos en el campo de la religi�n comparativa.

LA ASCENSI�N DE JES�S (la paz sea con El) A LOS CIELOS

Es un hecho triste el encontrar en las p�ginas de la historia, que haya tanta gente que no haya seguido las ense�anzas de Jes�s (la paz sea con El); a quien disc�pulos y multitudes le siguieron d�ndole el apoyo. Por otro lado, los incr�dulos conspiraron (como lo hicieron con Mujammad seis siglos m�s tarde) para matarlo, pero Dios ten�a un mejor plan para El y sus seguidores:

Pero cuando Jes�s percibi� su incredulidad dijo: "�Qui�n defender� conmigo en la causa de Al�h?". Entonces dijeron los ap�stoles: "Nosotros somos los defensores de Al�h. �Creemos en Al�h! �S� testigo de nuestra sumisi�n!.

�Se�or nuestro, creemos en lo que has revelado y seguimos al mensajero, incluye nuestro nombre entre los que dan testimonio".

Y maquinaron, pero Al�h maquin� tambi�n. Y Al�h es el que mejor maquina. Cuando Al�h dijo: "�ISA (Jes�s)! Voy a llevarte y elevarte a Mi, voy a poner tu pureza a salvo de los que no creen y poner. Hasta el d�a de la Resurrecci�n, considerar� a los que te siguen por encima de los que no creen. Luego volver�is a Mi y decidir� entre vosotros sobre aquello en que discrepabais. A quienes no crean les castigar� severamente en la vida de ac� y en la otra. Y no tendr�n quien les auxilie (3:52-56)

Como indican los versos anteriores, Jes�s (la paz sea con El), fue elevado a los cielos antes de que los jud�os le dieran muerte, es decir que Jes�s no fue crucificado. Los enemigos de Jes�s planearon matarlo en la cruz, pero Dios lo salv� y puso alguien mas en su lugar. Este complot y las falsas acusaciones a Mar�a son considerados por el Cor�n como algunos de los pecados de los incr�dulos jud�os. Todo esto est� claro en la siguiente cita:

"Y por su incredulidad, por haber proferido contra Mar�a una enorme calumnia, y por haber dicho: "Hemos dado muerte al Ungido, ISA (Jes�s), hijo de Maryam (Mar�a), el enviado de Al�h".

Pero aunque as� lo creyeron, no lo mataron, ni le crucificaron. Los que discrepan acerca de �l tienen dudas y no tienen ning�n conocimiento de lo que en realidad pas�, s�lo siguen conjeturas; pues, con toda certeza no le mataron, sino que Al�h lo elev� hacia S�. Al�h es Poderoso y Sabio.

Entre la gente de lo Escritura no hay nadie que antes de su muerte no crea en �l. El d�a de la Resurrecci�n �l dar� testimonio de ellos (4:156-159).

�Qui�n fue la persona crucificada en lugar de Jes�s?. El Sagrado Cor�n ni opina en este respecto ni tampoco da contestaci�n a esta pregunta. Ciertos int�rpretes han sugerido algunos nombres, pero todo estas suposiciones individuales no se encuentran especificadas expl�citamente por el Cor�n o en los compendios de las tradiciones Prof�ticas Mujammad.

Esto significa que Jes�s volver� antes del D�a del Juicio Otra vez, la Segunda Venida no est� claramente mencionada en el Cor�n. Sin embargo, los que explican el Cor�n entienden que el �ltimo verso de la cita anterior: Entre la gente de la Escritura no hay nadie que no crea en El antes de su muerte. El d�a de la Resurrecci�n servir� de testigo contra ellos, significa que Jes�s volver� y que todos los cristianos y jud�os creer�n en �l antes de su muerte. Este hecho se encuentra narrado en aut�nticas narraciones recopiladas de las palabras del Profeta Mujammad.

PUNTOS A SER CONSIDERADOS

Luego de leer esta presentaci�n, un Cristiano sin apasionamiento dir�a: �Es esto en lo que creen los musulmanes? Sea que son paganos o ateos, pero se expresan de la mejor forma acerca de Jes�s. El punto de vista del Cor�n, merece mucha reflexi�n, para aquellos a quienes realmente les concierne Dios, la fe, e incluso el mismo Cristianismo:

1. El Cor�n es la �ltima revelaci�n de Dios y lo que en �l se dice, es el ultim�tum verdadero? Este razonamiento significa mucho para aquellos que no creen en el Cor�n como tal. Sin embargo el estudio del Cor�n: critic�, moderno, textual y cient�fico, investiga el contenido de esta escritura y no de la duda, de la veracidad del mismo ". (Los que exponen err�neamente que el Cor�n y con mayor frecuencia es la palabra de Mujammad, quien copi� su informaci�n de fuentes Jud�as y Cristianas, es realizada por personas que no conocen la historia del mundo, el Cor�n o a Mujammad. La primera traducci�n �rabe de la Biblia apareci� aproximadamente trescientos a�os despu�s de la misi�n de Mujammad. Si a�adimos que Mujammad no sab�a ni leer ni escribir, la carencia de libros religiosos en cualquier idioma, fuera de iglesias y templos en el sexto siglo, podemos entender lo absurdo de este alegato.

2. La unicidad y universalidad del mensaje de Dios, requiere que la gente acepte a todos los mensajeros de Dios. Si rechazan a uno, se rechazan a todos. Los jud�os rechazaron las misiones de Jes�s y de Mujammad: mientras que los Musulmanes aceptaron a todos ellos, pero rechazan interpretaciones hist�ricas incorrectas de elementos humano en estas misiones, (calumnias contra profetas).

3. De acuerdo al Cor�n, los Musulmanes aman y respetan a Jes�s como aman y respetan al Profeta Mujammad. M�s all� el Cor�n relata algunos de los milagros de Jes�s que no se encuentran en el presente evangelio, por ejemplo, el Cor�n dice que Jes�s habl� en la cuna y que pudo decir a la gente lo que ellos com�an o atesoraban en sus casas, solo por mencionar algunos hechos.

4. Es de conocimiento general, que la divinidad de Jes�s, fue introducido por el auto proclamado disc�pulo de Jes�s San Pablo, y sus seguidores.

5. Lo escogido en los actuales cuatro evangelios, fue impuesto en el llamado Concilio de Nicea en el a�o de 325. E.C., bajo el auspicio y vigilancia del emperador pagano Constantino, quien con prop�sitos mezquinos pol�ticos ordena que se escriba sobre la religi�n, lo que a El le convino. En este concilio de Nicea cientos de evangelios y escritos religiosos fueron considerados ap�crifos, (libros de dudosa autenticidad). Algunos de aquellos libros fueron escritos por los mismos ap�stoles de Jes�s, obviamente con mayor credibilidad y autoridad que los cuatro evangelios "Can�nicos" que hoy presenta la Biblia, Algunos de ellos fueron tinosamente recuperados, como le evangelio de BERNABE y los Pastores de Hermas, que sorpresivamente tienen m�s similitud al Cor�n, que a la Biblia.

6. El concepto unitario y la humanidad de Jes�s no son sostenidos solo por Musulmanes, sino tambi�n por Jud�os y por algunos grupos de cristianos como: los Ebionitas, los Cerintianos, los Basilidianos, los Caprocacianos y los Hipisistarianos, por nombrar algunas sectas recientes. Los Arianos Paulicianos Y Godos tambi�n aceptan a Jes�s como profeta de Dios. Incluso en la era moderna existen iglesias en Asia, �frica, y la iglesia Unitaria y los testigos de Jehov� que no adoran a Jes�s como Dios.

7. Estudios m�s profundos de la Biblia han mostrado que contiene una larga porci�n de adiciones, que ni Jes�s, ni ninguno de los escritores de los evangelios han dicho. La iglesia, como Heinz Zahrant dice: "ponen palabras en la boca de Jes�s, que el nunca ha dicho y le atribuyen acciones que nunca ha ejecutado". Algunos miembros de la iglesia han arribado a estas conclusiones. Sin embargo, ellos les han conservado en secreto o solo han sido permitidas de los especialistas?. Uno de aquellos, quien ha mostrado que mucho de lo que dice la iglesia sobre Jes�s es basado en el libro de Rudolf Augustein "Jes�s Hijo del Hombre", (publicado en Alemania en 1972 y traducido al ingl�s en 1977).

8. El problema con el actual Cristianismo es el mal entendimiento en la personalidad de Jes�s, su naturaleza, su misi�n, su muerte y resurrecci�n. Todos estos son desaf�os para los estudiosos en esos campos. Uno de ellos es el libro titulado: El mito de Dios Encarnado, que apareci� en 1977 (editado por John Hick), y escrito por siete te�logos estudiosos en Inglaterra. Su conclusi�n fue que Jes�s era "un hombre -probado por Dios-, para cumplir un papel especial dentro del prop�sito divino.

La �ltima concepci�n de �l, como Dios encarnado... es una forma figurada, mitol�gica o po�tica de expresarnos su significado".

En un mejor intento de explicaci�n que trata de hacer George Carey, dice que a menos que la persona tome a Jes�s como "Dios Encarnado", no estar� en capacidad de entender su misi�n, o de explicar su impacto en la gente. Esto definitivamente, no es un argumento contundente y lejos de serlo, es muy fr�gil y refutable, puesto que tambi�n todos los anteriores grandes profetas como Abraham, Mois�s, han tenido un "tremendo impacto" en la gente de su tiempo, y ninguno de ellos dice ser que era Dios o el hijo de Dios.

9. El concepto de la Trinidad es obviamente infundado y nada claro, incluso en la actual Biblia, hay citaciones que lo niegan como: "El Se�or Nuestro Dios es un solo Se�or" Mateo 12:29, otros como Deuteronomio 4:39 y 6:4; tambi�n en Isa�as 43:10-11, 44:6 y 45:18.

10. Tiene mucho valor tomar en cuenta, que Jes�s nunca se auto - atribuy� divinidad, incluso en el presente texto de la Biblia, la expresi�n "Hijo de Dios" no se puede decir que vino del mismo Profeta Jes�s. En el "Diccionario de la Biblia" dice: En todo caso, que Jes�s lo haya usado para s� mismo, es "dudoso".

En estudios B�blicos, solo se ha encontrado dos instancias: en Juan, cap�tulo 5 y 10 donde se dice que Jes�s utiliza "Hijo de Dios" para referirse a s� mismo. Otras instancias fueron usadas por otros personajes, pero esas tambi�n son bastante dudosas. Si embargo, a�n cuando el t�tulo "hijo de Dios" hubiese sido usado por �l mismo Jes�s, la persona debe recordar los siguientes puntos:

a. Como una persona dedicada al estudio b�blico, puedo asegurar que: "Las lenguas sem�ticas nunca han permitido traducci�n en un sentido literal, incluso tales expresiones deb�an haber sido interpretadas de tal forma literal, dentro del mundo "Hel�nico" (Griego), de los seguidores de Jes�s".

b. En el nuevo Testamento griego, palabras utilizadas para decir "hijo" equivalen a los vocablos "p�as" o "paida" que significan "siervo" o quiz�s hijo en el sentido de sirviente, pero que son traducidas y aplicadas �nicamente como hijo cuando se refieren a Jes�s, y "sirviente" cuando se refieren a otras personas. (Mufassir, P.15).

c. El t�tulo "hijo del hombre" con el cual el propio Jes�s se denomina as� mismo en un n�mero de 81 veces en los evangelios, es una clara descripci�n de Jes�s sobre su g�nero humano. La cl�sica interpretaci�n dada a este t�tulo, es que su uso es para enfatizar cu�n humano fue El. Ahora, la pregunta que se plantea es: �Los Cristianos contempor�neos se dan cuenta, o hacen caso de este aspecto humano que Jes�s enfatiza una y otra vez de si mismo?

EL PAPA CONTRADICE A LA BIBLIA

El relato tradicional de la crucifixi�n de Jes�s, es que �l fue arrestado y crucificado por orden del jefe de los sacerdotes y ancianos jud�os.

Esta versi�n fue negada en los a�os sesenta, por la m�xima autoridad Cristiana Cat�lica, el Papa, quien emiti� una declaraci�n en la que dec�a que "los jud�os no tuvieron nada que ver con la crucifixi�n de Jes�s".

Esta posici�n, definitivamente contradice el relato B�blico. Alguien quiz�s podr� decir: que esto fue un decreto pol�tico; pero, lo realmente importante en este punto, es que la iglesia ha introducido muchos cambios en las doctrinas Cristianas originales, que provoc� no solo la visi�n errada de Jes�s, sino tambi�n del origen del Cristianismo.

RELIGI�N Versus CIENCIA

La concepci�n de la iglesia con respecto a Dios, su interrelaci�n con el hombre, los dogmas B�blicos sin mayor coherencia y muchos otros conceptos errados, forzan desgraciadamente a las personas a colocar a la religi�n y la ciencia en dos polos totalmente opuestos, por los cuales hay que decidirse y seguir un camino.

Muchos fil�sofos cient�ficos y la mayor�a de las personas han perdido el deseo de reconciliar a la religi�n con la ciencia. Este resultado desafortunado, fue parte de las ense�anzas de la cultura Cristiano - Romana de occidente, que difundi� un marcado conflicto entre la vida secular y la innata inclinaci�n humana por el mundo espiritual invisible. Todo esto no hubiera llegado a suceder, si las ense�anzas de Jes�s hubiesen sido meticulosamente guardadas, observadas y no alteradas.

Por otro lado, en el Islam no hay separaci�n entre la religi�n y la ciencia, ni entre la vida secular o material y la vida espiritual. Los descubrimientos y avances cient�ficos, sirven solo como una fuente de aseveraci�n y reconocimiento en la fe acerca de Dios. Las revelaciones no hacen sino dar a conocer el contenido de las ense�anzas originales de los Profetas, ese es el caso del presente texto del Cor�n, en donde religi�n y verdadero conocimiento cient�fico son de la misma fuente Divina; por lo tanto, sin contradicciones entre estas dos fuentes.

Conceptos como el de la Trinidad, el hijo de Dios Encarnado, el Pecado Original, la Expiaci�n de los pecados, etc., son el producto de la distorsi�n y el malentendido en la historia de la Cristiandad, que condujeron a las personas fuera del camino de la verdad.

Debido al hecho de que muchas personas en occidente, piensan que el Islam es una religi�n m�s, como el Cristianismo, existen muy pocas que tendr�an el inter�s para descubrir la verdad de la falsedad.

ALGUNAS EVIDENCIAS PARA LA ACEPTACI�N DEL RELATO DEL COR�N

A. La r�pida historia del Cristianismo que continuo �vidamente solo por tres d�cadas luego de la ascensi�n de Jes�s, y que continu� como una "secta" dentro del Juda�smo.

B. La pr�ctica de muchas sectas Cristianas y estudiosos a trav�s de la historia del Cristianismo.

C. El hallazgo de muchas reliquias escritas, por parte de cient�ficos investigadores B�blicos, que m�s tarde se atribuy� a la misma Biblia.

D. El instinto de muchas personas (algunos quienes piensan que son Cristianos), que creen en un solo Dios, pero no pueden aceptar a Jes�s como Dios o el Hijo de Dios.

Es de alto relieve acotar, que las principales diferencias entre el relato del Cor�n y lo dice la ciencia moderna, as� como tambi�n los hallazgos de los eruditos, est� exactamente de acuerdo con las ense�anzas del Cor�n acerca de Jes�s, hace ya catorce siglos atr�s y que aun m�s, nunca sufrieron alteraci�n alguna.

RAZONES QUE DETIENEN A LAS PERSONAS PARA ENTRAR AL ISLAM

Algunas de las otras razones que probablemente cuentan para el rechazo de los relatos del Cor�n incluye:

a. El tiempo de prueba, que Al�h puso a los musulmanes durante las Cruzadas. Quiz�s tambi�n el actual conflicto �rabe-Israel�, en el Medio Oriente; en el cual err�neamente los Cristianos de Occidente se siente alineados con el lado Jud�o por un com�n ancestro B�blico, pero sin darse cuenta que Israel se encuentra en contra de todos, incluso del mismo Cristianismo.

b. Confusi�n: Muchas personas a pesar de que no acepten el Cristianismo, no saben d�nde est� la verdad.

c. Presi�n social y falso prejuicio de una "reputaci�n acad�mica". Muchas personas tuvieron miedo de aceptar el Islam porque sintieron que iban a ser aislados por sus familiares si abiertamente colocaban a un lado el Cristianismo y aceptaban el Islam. En el nivel acad�mico entre orientalistas, si una persona escribe favorablemente a cerca del Islam y el Cor�n, nadie se molestar� siquiera en comprar un ejemplar y tendr�a serios problemas de credibilidad y reputaci�n.

El Washington Post (del 5 de enero de 1978) daba la noticia que un Profesor de la Universidad de Riamond, el Dr. Robert Alley perdi� la Jefatura del Departamento de Religi�n, porque sostuvo el punto que Jes�s nunca se auto denomin� ser el hijo de Dios. Luego de efectuar una ardua investigaci�n en antiguos documentos recientemente encontrados, Alley, lleg� a la conclusi�n que:

"Los pasajes B�blicos, donde se relata el nacimiento de Jes�s y que menciona al "Hijo de Dios", fueron a�adidos posteriormente, es decir que la iglesia no dice la verdad acerca de Jes�s. Concluye tambi�n, que, dicha divinidad auto proclamada, no es consistente con el modo de vida que Jes�s llevaba. Durante las tres primeras d�cadas, luego de la ascensi�n de Jes�s, el Cristianismo continu� como una secta dentro del Juda�smo, que se reun�a en las sinagogas, lo que hubiese sido inaudito, conceptuar que en tales circunstancias haya una aseveraci�n de tal magnitud (La divinidad de Jes�s).

ISLAM: LA FORMA DE VIDA NATURAL

Adem�s de estos factores y otros que no son mencionados, muchas personas se han entregado a la verdadera forma de vida requerida por Dios a la humanidad: El Islam, cuyo punto de vista acerca de Jes�s y otros asuntos de suma importancia, han impactado a estas personas, que se han entregado al estudio del conocimiento de la verdad, haciendo de esta la religi�n la de mayor y m�s r�pido crecimiento en el mundo. El impacto del Islam llega incluso a Cristianos con mucha fuerza, porque ellos descubren lo siguiente:

A. El Islam no elimina a Jes�s, solo le coloca en el sitial correcto dentro de la larga lista de Mensajeros que trajeron real salvaci�n a la humanidad. En realidad estos Mensajeros a�aden una nueva dimensi�n a la comprensi�n acerca de Dios.

B. Cuando el Cristianismo y el Juda�smo (o cualquier religi�n) investigan el pensamiento Isl�mico sin prejuiciarlo, f�cilmente llegan a por s� solos a la conclusi�n de la Unicidad Absoluta de Dios. Tambi�n se pondr� de manifiesto el porque de las discrepancias en los relatos B�blicos.

C. El Islam se considera a si mismo el �ltimo eslab�n en la larga cadena de revelaciones. El Islam promete a antiguos seguidores de otras creencias, grandes recompensas si ellos aceptan y creen en el Islam. El profeta Mujammad dijo, "(El que cree en esta religi�n, cree en lo que se me ha revelado, entonces ser� recompensado doblemente por Dios)". Esto es, una vez por creer en esta fe y la otra por reconocer la verdad.

En resumen el Islam considera a Jes�s como uno de los grandes profetas de Dios. Su misi�n fue la de predicar LA SOBERANA Y ABSOLUTA UNIDAD DE Al�h (Dios) y de guiar al hombre hacia el ser Supremo.

Jes�s nunca proclam� ser m�s que un sirviente y mensajero de Dios. El relato Cor�nico de su vida y misi�n, esta hecho sobre base verdadera.

El Islam espera la segunda venida de Jes�s, quien volver� como Mensajero y Siervo de Dios y mas no como un Dios que juzgar� a la humanidad. Su venida es para corregir la err�nea concepci�n que las personas ya han propagado acerca de su persona y de su misi�n y obra en la Tierra.

De acuerdo a una narraci�n el Profeta Mujammad (paz y bendiciones sean sobre El), Jes�s vendr� en los �ltimos a�os, que ser�n los a�os m�s felices de la vida en esta Tierra. En esas �pocas todos creer�n en �l como el Mensajero y Siervo de Dios, no como el "Hijo de Dios". Sin embargo, �qu� pasa con aquellos que no vivir�n hasta la Segunda Venida de Jes�s?. Usted mismo deduzca, querido lector y acepte la invitaci�n del Islam ahora mismo...

LIBROS RECOMENDADOS ACERCA DEL ISLAM Y EL CRISTIANISMO


M.M. Pickthall, El significado del glorioso Cor�n
T. B. Irving, El Cor�n: Ense�anzas b�sicas
Hamuda Abdulati, Luces sobre el Islam.
M. Qutb, La religi�n mal entendida
B. A. Bawany, Islam: la primera y �ltima religi�n
Maurice Bucaille, La Biblia, el Cor�n y la Ciencia
Maurice Bucaille, El origen del hombre
Lordsale and Laura Ragg, El evangelio de BERNABE
Muhammad ata-urRahim, Jes�s: Un profeta del Islam
Rudolf Augustein Jes�s hijo del hombre
John Hick (de) El mito de Dios encarnado
S.S. Mufassir Jes�s en el Cor�n.


Algunos de estos libros y otros sobre el Islam se pueden obtener en:
World Assembly of Muslim Youth (WAMY)
P.O. Box 10845
Tel. (1) 4641663
Riyadh 11443, Arabia Saudita
o en el centro Isl�mico m�s cerca de usted.

INTRODUCCCI�N

El relato Isl�mico de la vida de Jes�s y su misi�n es muy razonable y pone a Jes�s en su lugar correcto entre los grandes mensajeros de Dios a la humanidad. A pesar de que la visi�n del Islam a cerca de Jes�s est� de acuerdo con muchas personas que innatamente razonan acerca de El, varias veces es rechazado porque estas aseveraciones provienen de fuentes Isl�micas.

La siguiente es una carta que recib� de uno de los seguidores de mi programa: LA PERSPECTIVA DEL ISLAM, difundida por el canal 2 de la televisi�n de Arabia Saudita. Esta es una respuesta a dos episodios concernientes a Jes�s en el Islam.

Me permito incluir esta carta por las siguientes razones:

1. La escritora como estudiante de religi�n, es una experta en este tema y adem�s es una sincera buscadora de la verdad. 2. La escritora era una creyente en el Cristianismo, que conoce la fe y el sentimiento Cristiano. 3. La explicaci�n de la escritora acerca de �c�mo se desvi� el Cristianismo en el seguimiento de las instrucciones de Jes�s? es muy plausible, as� como tambi�n los relatos de los cristianos contempor�neos y sus creencias actuales sobre Jes�s.

Quiero agradecer a la escritora por permitirnos incluir su carta en esta publicaci�n.

�POR QUE LOS CRISTIANOS PREGONAN QUE JES�S ES EL HIJO DE DIOS

Estimado Se�or: Assalamo Alaikum Wa Rahmatullah

OPINI�N CONCERNIENTE A LA DISCUSI�N DE SU PROGRAMA

Estuve muy interesada en su discusi�n de TV sobre este t�pico del cual yo he expuesto muchas veces en varias partes del mundo, como estudiante de religi�n y tambi�n fuera del contexto de ense�anza.

Como una Musulmana reconvertida, de origen Ingl�s, que hoy vivo en Arabia Saudita, he encontrado un marcado contraste entre las dos sociedades.

Enfocando en la naturaleza de Jes�s y de Mar�a, como se explica en el Cor�n y en el Evangelio del Nuevo Testamento, se aprecia dos puntos de vista opuestos. De las ense�anzas Cristianas, que Jes�s es el hijo de Dios"; y de las ense�anzas Isl�micas atraves del Sagrado Cor�n, negando expl�citamente estas aseveraciones. Es necesario entonces, hacer la pregunta �POR QUE fue necesario para los antiguos Cristianos hacer esta proclamaci�n a cerca de Jes�s, cuando despu�s de todo, el nunca se auto denomin� Dios?

Si estudiamos las bases de las religiones del Islam y del Cristianismo. Como musulmanes nosotros basamos nuestra fe en Dios y solo en El y en Sus palabras meticulosamente preservadas e inalteradas en el Cor�n, que fueron reveladas al profeta Mujammad (paz y bendiciones sean sobre El), quien creemos que fue un verdadero Enviado de Dios, para llevar nuevamente a la humanidad hacia la adoraci�n de un solo Dios Al�h.

Ahora, veamos al Cristianismo - una religi�n constituida, no alrededor de Dios o de su libro - ya que no hubo "libro" sino hasta 150 a�os despu�s de la ascensi�n de Jes�s. El Cristianismo se construy� con mucha fuerza alrededor de la maravillosa personalidad de Jes�s. No fue posible o tampoco se quiso describir los relatos del Profeta Jes�s en detalle, sobre todo aquellos vividos a diario por El y sus amados Disc�pulos. M�s y m�s atributos personales fueron a�adidos a la reputaci�n de Jes�s - un hombre que pod�a hacer milagros, devolver la vida a los muertos, curar la lepra, la ceguera - todo con el permiso de Dios, es verdaderamente un hombre maravilloso, bendecido por Dios, ordenado el mandato de su nacimiento por designio Divino para ser Su Servidor. Mas tarde, esta personalidad maravillosa deb�a ser conservada por las eternidades, y llamarlo "Hijo de Dios" aparece ser que se encontraba un adecuado calificativo para inmortalizarlo en las mentes de todos.

Vivir en una sociedad, favorecida fuertemente por los dioses Griegos y Romanos, todos "super humanos", tempranamente conversos al cristianismo, fueron influenciados en su pensamiento por lo que les rodeaba. El mismo Pablo, uno de los grandes maestros del Cristianismo, fue un Jud�o Helenizado, que nunca vio, o le conoci� a Jes�s en su vida.

La naturaleza milagrosa del nacimiento de Jes�s, tambi�n puede ayudar a dar credibilidad a la idea a cerca de la identidad de Jes�s como hijo de Dios. Es algo muy simple, como un juego de ni�os (1+1=2). Dios insufl� en el vientre de Mar�a, y Esta concibi� a Jes�s, entonces Dios es el padre de Jes�s y Jes�s es su hijo.

Lo que los cristianos fallan en ver y en entender el nacimiento de Jes�s y su concepci�n. Nosotros lo vemos como una maravillosa revelaci�n de la bondad de Dios, a quien todo le es posible.

Tanto el Cor�n como las Escrituras Cristianas nos dicen que Mar�a, fue una mujer joven de excepcional pureza de cuerpo y esp�ritu, enviada al mundo bendecida por Dios, con la intenci�n de servir a El. Entonces, lo m�s natural, fue que Dios la escogi� para que sea el medio, por el que Su nuevo Profeta iba a venir al mundo.

Mar�a fue la sierva de Dios, y El en su infinita misericordia preserv� su inmaculada pureza. En todo este relato, no hay ninguna proclama de va a ser el "Hijo de Dios", sino mas bien de que fue creaci�n de Dios.

El hecho de que transcurri� mucho tiempo, desde lo que dijo Jes�s, hasta que sus ense�anzas fueron escritas, dio lugar a la "Tradici�n Oral", en donde se cambi� substancialmente la versi�n original. A trav�s de la sinopsis de los tres evangelios (habiendo escrito Juan el �ltimo obviamente lleno de dogma religioso), Mateo, Lucas y Marcos, tienen alteraciones - un retrato de Jes�s con una personalidad magn�tica - un Profeta inspirado por Dios con gran amor hacia toda la humanidad, enviado para aclarar lo concerniente a Dios.

Jes�s trat� de abrirnos los ojos y nuestros corazones a una gran concientizaci�n de Dios - una desinteresada valoraci�n de nosotros, de nuestros pensamientos, hacia nuestras acciones, y para engrandecer la Fe verdadera en la creencia en Dios.

Su cercan�a a Dios se evidenci� por la fortaleza que se desprend�a de sus oraciones y de la fuerza que Dios le dio para realizar milagros. Con todo este poder y en la ejecuci�n de las maravillas de Dios. NUNCA se proclam� a si mismo Hijo de Dios; para Jes�s, el sentido de la palabra "Hijo", tiene el significado de que todos dependemos de Dios y somos sus criaturas aqu� en la Tierra.

De la cantidad de ense�anzas que Jes�s dej�, solo muy pocas han sido registradas. Jes�s parece estar identificado con la pobreza, la opresi�n, los necesitados, la enfermedad. No tolerante con los Hip�critas y faltos de conciencia religiosa. Su llamado fue para el coraz�n de los hombres y su tema fue hacia el amor a la humanidad. �Su intenci�n era la de establecer una iglesia? Creo que lo hizo - pero no en el sentido en que hoy vemos a la iglesia - Jes�s deseaba crear una sociedad de personas cuya Fe en Dios no toma en cuenta raza o credo, un tipo de familia llevando una relaci�n bajo la gu�a de Dios y de sus ense�anzas, no enalteci�ndose de ninguna forma ni catalog�ndose como una luz brillante.

El se refer�a a si mismo como una herramienta en las manos de Dios.

Elev�ndole a incre�bles alturas, los primeros seguidores Cristianos se crearon a si mismos los problemas sin fin, de una explicaci�n te�rica de la crucifixi�n, a la doctrina del sacrificio por los pecados del hombre y la consecuente crucifixi�n Jes�s, lo cual fue muy importante para los primeros Cristianos. Un pagano podr�a tener igualmente fe a muchos "dioses" - pero en el Cristianismo esto no puede ser - SOLO aceptando su muerte, por motivo del pecado del hombre - SOLO creyendo en su resurrecci�n (por ser hijo de Dios, Dios lo perdonar� otra vez), pueden nuestros hermanos en humanidad, los Cristianos, desear ganar el Para�so.

Doctrina sobre doctrina hay una confusi�n, encontramos en la historia de la iglesia, teor�as y argumentos sobre la Naturaleza de Jes�s - �l se ha convertido ahora en, un ser semi espiritual, que no es de la Tierra, envuelto en misterios y en dogmas sin fin - muy lejos de la pura y sutil personalidad. Entonces la iglesia NO supo c�mo prevalecer la esencia de la misi�n de Jes�s: objetividad y veracidad en la transmisi�n Su mensaje.

Encontramos en la "Trinidad" - Padre - Hijo - Esp�ritu Santo, talv�s la culminaci�n de los esfuerzos que la gente trata de sostener para mantener una "Supremac�a", no hay cristiano que pueda explicarlo y todo es un misterio.

El esp�ritu de Dios, es hoy tan real como en los d�as de Mois�s y Abraham y como lo fue en la �poca del Profeta Mujammad (Paz y bendiciones sobre El.). Este no necesita ser explicado en los confines de un "tri�ngulo hecho por el hombre".

Se dice que a la llegada del Islam, los Cristianos sienten la venida del "profeta farsante" o Anti - Cristo, referido en el Libro del APOCALIPSIS, de Juan (Nuevo Testamento). Es triste que no se conozca afondo su propia Biblia, donde se predice el advenimiento del Profeta Mujammad (lea el libro:"Lo que dice la Biblia acerca de Mujammad" - escr�banos para recibir una copia gratis). Es doblemente triste, adem�s, que al noble que organiz� la Segunda Cruzada en contra de los Musulmanes, le fuera ofrecida una copia de una traducci�n del Cor�n para ser le�da - y la hizo a un lado. Esto es penoso y de lamentar, porque refleja una mente cerrada, que incluso hoy se mantiene latente. Es momento para los Musulmanes de afirmar su fe y para los Cristianos por su parte, de enterarse un poco m�s sobre el significado del Islam.

Estoy segura que para muchos, el Islam y sus ense�anzas ser� como un r�o en el desierto, almas sedientas de verdad

Wassalam

TRADUCCI�N Y COMPILACI�N: C. y M. SUQUILLO
CORRECCI�N DEL ORIGINAL : LAILA DASSUM
REVISI�N EDICI�N FINAL : J. SUQUILLO


Qu� Al�h Todopoderoso, perdone nuestras faltas y omisiones presentes en el texto, que como humildes seres de su creaci�n pudimos haber cometido. �Que este trabajo sea para la Gloria de Al�h!

CENTRO ISL�MICO DEL ECUADOR
MEZQUITA "ASSALAM"

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