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El Estado de la Mujer en el Isl�m



Un folleto de 1-877-Why-Isl�m (Por qu� Isl�m)





por que la mujer musulmana debe cargar con un velo ?



El estado de mujeres en el Isl�m es un tema que es pertinente en las �pocas actuales; debido a la divergencia de pr�cticas culturales en el mundo musulm�n de la perspectiva isl�mica y de la opini�n err�nea en el oeste que el Isl�m subyuga a las mujeres.

Un estudio desapasionado de las fuentes primarias del Isl�m, junto con un an�lisis de la posici�n de mujeres en las sociedades donde el Isl�m fue ejecutado, prueba realmente que el Isl�m es una bendici�n especial para las mujeres.

"Antes del Isl�m," escriben los autores del Atlas Cultural del Islam(The Cultural Atlas of Islam), "una mujer fue considerada como una amenaza para el honor de la familia y por lo tanto debido del entierro vivo en la infancia. Como adulto, ella era un objeto de sexo que podr�a ser comprado, vendido y ser heredado. De esta posici�n de inferioridad e incapacidad legal, el Isl�m subi� el nivel de mujeres a una posici�n de influencia y de prestigio en la familia y sociedad."

Los derechos y las responsabilidades de mujeres son iguales a las de los hombres pero no son necesariamente id�nticas. Esta diferencia es comprensible porque los hombres y las mujeres son diferentes, fisiol�gicamente y psicol�gicamente. Con esta distinci�n en mente, no hay sitio para que un musulm�n se imagine que las mujeres son inferiores a los hombres. As� es quiz�s m�s conveniente referir al acercamiento isl�mico en relaciones del g�nero, como una de "equidad" m�s bien que la palabra com�nmente usada "igualdad," que se podr�a entender mal para significar igualdad en cada aspecto minucioso de la vida, m�s bien que igualdad general.

ASPECTO ESPIRITUAL

El texto sagrado del Cor�n glorioso y la historia de musulmanes primitivos da testimonio al hecho de que consideran a las mujeres tan vitales a la vida como los hombres.

Isl�m refut� la idea que Eva tent� a Ad�n para desobedecer a Dios, y caus� as� su ca�da. El Cor�n dice que ambos desobedecieron, y niega la idea que las mujeres son la fuente de mal.

En un mundo donde las mujeres no serv�an m�s que objetos de satisfacci�n sexual para los hombres, y en un tiempo en que los c�rculos religiosos discut�an sobre si las mujeres eran humanas o no, si pose�an almas, el Isl�m proclam�:

"�Hombres! Os hemos creado de un var�n y de una hembra y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus, para que os conozc�is unos a otros.� [Cor�n 49:13]

"�Hombres! �Temed a vuestro Se�or, Que os ha creado de una sola persona, de la que ha creado a su c�nyuge, y de los que ha diseminado un gran n�mero de hombres y de mujeres! �Temed a Al�, en Cuyo nombre os ped�s cosas, y respetad la consanguinidad! Al� siempre os observa.� [Cor�n 4:1]

Hombres y mujeres son de la misma familia, y por tal tienen derechos y deberes similares, y su Se�or los promete en el Sagrado Cor�n:

"No dejar� que se pierda obra de ninguno de vosotros, lo mismo si es var�n que si es hembra, que hab�is salido los unos de los otros." [Cor�n 3:195]

As�, en la tradici�n isl�mica, una mujer tiene una identidad independiente. Ella es un ser responsable y tiene su propio derecho a llevar a cabo sus obligaciones morales y espirituales.

EL ASPECTO SOCIAL

Las mujeres tienen tanto el derecho a la educaci�n como los hombres. Hace casi catorce siglos, el profeta Mujammad (p)1 declar� que la b�squeda del conocimiento es titular en cada musulm�n, hembra y var�n. Esta declaraci�n estaba muy claro y fue ejecutado en gran parte por los musulmanes a trav�s de la historia.

El Isl�m elev� la posici�n de mujeres en la sociedad y les trat� igual a los hombres, y en algunos casos, como madre por ejemplo, claramente les dio precedencia sobre hombres. As� cuando un hombre le pregunt� al profeta Mujammad (p): "�Qui�n tiene derecho ser tratado con el mejor compa�erismo por m�?" El profeta (p) contest�, "su madre." El hombre dijo, "�qui�n es siguiente?" El profeta (p) dijo, "su madre." El hombre pidi� otra vez, "�qui�n es siguiente?" El profeta (p) repiti�, "su madre." El hombre dijo una cuarta vez, "�qui�n es siguiente?" El profeta (p) entonces contest�, "su padre."2

En otra ocasi�n, cuando un hombre vino al profeta (p), y expres� el deseo de ir con una expedici�n militar, el profeta (p) le pregunt� si �l ten�a una madre. Cuando �l contest� que �l ten�a, el profeta (p) lo aconsej�, �est� con ella, porque el para�so est� sobre los pies de ella."3

Como hijas, las mujeres tienen derecho a tratamiento justo y equitativo de sus padres. El Profeta (p) dio noticias alegres a los que no insultaban a sus hijas o favorec�an sus hijos sobre sus hijas.4

Mujeres tienen el derecho de aceptar o de rechazar ofertas de matrimonios, y su consentimiento es un requisito de la validez del contrato de uni�n matrimonial. La uni�n se basa en paz, amor y compasi�n mutuo. El Dr. Jamal Badawi, erudito isl�mico canadiense, dice en su libro Equidad del g�nero en el Islam (Gender Equity in Islam):

"El marido es responsable para el mantenimiento, la protecci�n y la direcci�n total de la familia en consulta y amabilidad. La mutualidad y la complementariedad del marido y de la esposa no significa la �sumisi�n' por cualquier parte al otro. El profeta Mujammad (p) ayud� con tareas de casa, aunque las responsabilidades que �l ten�a y los temas que �l ve�a en la comunidad eran enorme."

La responsabilidad de mantener valores sociales y morales cae con los hombres y las mujeres. Ambos deben refrenarse de todos los hechos y gestos que pueden incitar las pasiones de gente que no son sus esposos leg�timos o causar la sospecha malvada de su moralidad.

Las mujeres tienen el derecho de la libertad de expresi�n as� como los hombres. Entre los musulmanes primitivos, las mujeres participaban en la vida p�blica, especialmente durante �pocas de emergencias. Se divulga en el Cor�n y en historia que las mujeres no solamente expresaban su opini�n libremente pero tambi�n discut�an y participaban en discusiones serias con el profeta (p) mismo as� como con otros l�deres musulmanes. No fueron cerrado detr�s de barras de hierro ni consideradas sin valor.

EL ASPECTO ECON�MICO

El Isl�m concede a las mujeres los derechos iguales de contraer, iniciar, de ganar y de poseer independientemente. La vida de una mujer, su propiedad y su honor son tan sagrados como las de un hombre. Si ella hace cualquier ofensa, su pena es ninguna menos o m�s que de un hombre en un caso similar. Si la agravian o si le hacen da�o, ella consigue la remuneraci�n debido igual a un qu� hombre en su posici�n.5

El Islam ha dado a mujeres una parte de la herencia. Antes del Isl�m, privaron a las mujeres no solamente de la herencia, pero ellas mismas eran consideradas como propiedad para ser heredadas por los hombres. Fuera de esa propiedad transferible, el Isl�m hizo una heredera, reconociendo la individualidad inherente de mujeres. Si la mujer es una esposa o una madre, una hermana o hija, ella recibe cierta parte de la propiedad del parentesco difunto, una parte que depende de su grado de relaci�n a los difuntos y al n�mero de herederos. Esta parte le pertenece a ella, y nadie se lo puede quitar o desheredarla. Incluso si los deseos del difunto es para privarla haciendo voluntad para otras relaciones o en favor de otra causa, la ley sagrada no permite que �l lo haga.

Mujeres son exentas de todas las responsabilidades financieras. Como esposa, una mujer tiene derecho a demandar de su marido anticipado un dote conveniente que ser� para ella. Ella tiene derecho al mantenimiento y v�veres total por su marido. Ella no tiene que trabajar o compartir con su marido los costos de la familia. Ella est� libre conservar, despu�s de la uni�n, lo que ella posey� antes de �l, y el marido no tiene ning�n derecho cualesquiera a cualesquiera de sus propiedades. Como hija o hermana, ella tiene derecho a la seguridad y v�veres por el padre o el hermano respectivamente. Esto es su privilegio. Si ella desea trabajar o ser autosuficiente y participar en la manipulaci�n de las responsabilidades de la familia, ella esta absolutamente libre hacerlo, con tal que se salvaguarden su integridad y honor.

CONCLUSI�N

Est� claro que el estado de mujeres en el Isl�m es muy alto. El Isl�m les ha concedido derechos que emparejan maravillosamente con sus deberes. Lo qu� el Isl�m ha establecido para las mujeres es lo que satisface su naturaleza, les da seguridad completa y las protege contra circunstancias vergonzosas y canales inciertos de la vida.

Existe una brecha entre los derechos de las mujeres contorneadas en el Cor�n, y la realidad frecuente en el mundo musulm�n. Sin embargo, las im�genes de mujeres musulmanas como ignorantes, opresa y sumisa son estereot�pico y no hacen ninguna justicia a los grandes n�meros de mujeres musulmanas que tienen convicci�n firme en los conceptos isl�micos de la cohesividad y felicidad de la familia, y su propia individualidad, asegure su sentido de auto-realizaci�n.

1 (p) aqu� significa "paz est� sobre el"
2 Divulgado por Bukhari
3 Divulgado por Ahmad, Basa'i y Al-Baihaqi
4 Divulgado por Ahmad
5 Al-Cor�n, 2:178; 4:45, 92-93