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Cristo en el Islam



Por el Jeque Ahmed Deedat � el erudito famoso de religi�n comparativa



Sobre el debate en la televisi�n





Ahmad Deedat : �Para qu� volver� Cristo al final de los tiempos?



Al final de la discusi�n � "Cristianismo y el Islam" � que apareci� en el programa televisado de SABC-TV llamado "Preguntas de la Cruz" (Cross Questions) el domingo, 5 de junio de 1983, el presidente Sr. Bill Chalmers coment�: "Pienso que puede ser dicho de esta discusi�n que hay, actualmente, m�s comodidad en el lado isl�mico para el fundador del cristianismo que hay en el lado cristiano para el fundador del Islam. �Qu� significa esto, nosotros lo dejamos para usted, el espectador, determinar. Pero yo pienso que usted estar� de acuerdo que es una buena cosa que estamos hablando juntos."

"Bill" su apodo popular, sin ningunas formalidades, es llamado as� en todos sus programas por todos sus miembros del programa televisado, es popular extremadamente y es estupendo en su humildad. �l es un cuadro de lo que retrata el Cor�n Sagrado de un buen cristiano:

"... los m�s amigos de los creyentes son los que dicen: "Somos cristianos". Es que hay entre ellos sacerdotes y monjes y no son altivos." (el Cor�n Sagrado 5:82)

El estado de Jes�s

�Fue que los musulmanes en el panel intentaban al apaciguar a los espectadores de pol�tica, de enga�o o para ser diplom�tico? �Nada de eso! Articulaban solamente lo qu� Dios Todopoderoso les hab�a ordenado a que dijeran en el Cor�n Sagrado. Como musulmanes, no ten�an ninguna opci�n. Hab�an dicho en tal palabras: "Nosotros los musulmanes creemos que Jes�s fue uno de los mensajeros m�s poderoso de Dios, que �l era el Cristo, que �l naci� milagrosamente sin ninguna intervenci�n masculina (que muchos cristianos hoy en d�a no creen), que �l dio vida a los muertos por permiso de Dios y que �l cur� esas personas que nacieron ciegos y los leprosos por permiso de Dios. De hecho, ning�n musulm�n es un musulm�n si �l o ella no cree en Jes�s!"

Una sorpresa agradable

El 90% de la gente que vio esta discusi�n debe haber estado agradablemente sorprendido, pero esc�ptico. Puede ser que no hayan cre�do sus o�dos. Deben haber conjeturado que los musulmanes jugaban a la galer�a � que intentaban conseguir favor de sus paisanos cristianos; que si los musulmanes dir�an algunas buenas palabras sobre Jes�s, entonces en reciprocaci�n los cristianos pudieran decir algunas buenas palabras sobre Mujammad (la paz y las bendiciones de Dios este sobre todos sus siervos rectos, Mois�s, Jes�s, Mujammad, etc.); que si usted me rasca mi espalda, yo le rascare su espalda � eso ser�a una hipocres�a.

El odio cultivado

No podemos culpar a los cristianos por su escepticismo. Han sido eruditos por siglos. Han sido entrenado para pensar lo peor de este hombre, Mujammad, la paz de Al� este sobre el, y su religi�n. C�mo hizo conveniente la opini�n de Thomas Carlyle sobre sus hermanos cristianos sobre hace ciento cincuenta a�os: "Las mentiras que el celo de los bien-intencionados dicen sobre este hombre (Mujammad) son vergonzosos a nosotros mismos solamente." Los musulmanes somos en parte responsables de esto. No hemos hecho cualquier cosa substancial para quitar estas telara�as.

Oc�ano de cristianismo

Sur �frica es un oc�ano del cristianismo. Si Libia se jacta el porcentaje m�s alto de musulmanes en el continente de �frica, entonces la Rep�blica Surafricana tambi�n ser�a dado derecho a jactarse el porcentaje m�s alto de cristianos. En este oc�ano del cristianismo � los musulmanes son los apenas 2% de la poblaci�n total. Somos una minor�a sin voto � num�ricamente, contamos para nada; pol�ticamente, contamos para nada; y econ�micamente, un hombre blanco, como Oppenheimer, podr�a comprar la porci�n entera de nosotros. Si hab�amos fingido apaciguar, podemos ser excusados. �Pero no! Tenemos que proclamar la voluntad de nuestro Se�or; tenemos que declarar la verdad, aunque nos guste o no. En las palabras de Jes�s: "busque usted la verdad, y la verdad te librara." (Juan 8:32)

Cap�tulo Dos: Jes�s en el Cor�n

Los cristianos est�n inconscientes

El cristiano no sabe que el esp�ritu verdadero de la caridad que musulmanes muestran, siempre, hacia Jes�s y su madre Maria son fuentes de la fe - el Cor�n Sagrado. �l no sabe que el musulm�n no toma el nombre santo de Jes�s, en su propia lengua, sin decir �Isa, aleijis-sal�m� (Jes�s, paz est� sobre �l).

El cristiano no sabe que en el Sagrado Cor�n Jes�s est� mencionado veinticinco veces. Por ejemplo:

"Dimos a Jes�s, hijo de Mar�a, las pruebas claras y le fortalecimos con el Esp�ritu Santo." (Cor�n Sagrado 2:87)

"�Mar�a! Dios te anuncia la buena nueva de una Palabra que procede de �l. Su nombre es el Ungido, Jes�s, hijo de Mar�a... " (3:45)

"... el Ungido, Jes�s, hijo de Mar�a, es solamente el enviado de Dios..." (4:171)

"... Hicimos que les sucediera Jes�s, hijo de Mar�a, en confirmaci�n de lo que ya hab�a de la Tora... "(5:46)

"Y a Zacar�as, a Juan, a Jes�s y a El�as, todos ellos de los justos." (6:85)


Lea la fuente completa del art�culo aqu� (en Ingles):

www.islam101.com/religions/deedat/christ_in_islam0.htm